Santiago del Estero – Un depravado de 29 años fue aprehendido en su casa del barrio El Tuscal, de la ciudad de La Banda. Está acusado de haber violado a sus sobrinos, una nena de 5 años y un nene de 6.
Las averiguaciones fueron llevadas a cabo por la Fiscalía de Abusos Sexuales de Banda y Robles, conjuntamente con los efectivos de la Comisaría Segunda del Menor y la Mujer, a partir de una denuncia realizada por una mujer de 35 años, residente en el barrio mencionado.
De acuerdo con lo manifestado por la denunciante, su hermano había accedido carnalmente a sus hijos cuando quedaban a su cuidado, mientras ella trabajaba como vendedora ambulante en la ciudad Capital y La Banda.
Tras ser sometidos a una Cámara Gesell y a diversos exámenes médico-forenses, se estableció fehacientemente que los menores presentaban lesiones en la región genital, compatibles con abuso sexual de vieja data. Las víctimas terminaron revelando que el autor de los abusos era su tío materno.
De inmediato, el juez de Control y Garantías de la Circunscripción Banda y Robles, Dr. Carlos Ordóñez Ducca, ordenó un allanamiento en el inmueble donde residiría el agresor en calle Mailín, del barrio El Tuscal.
Los efectivos de la Departamental Nº 4 llevaron a cabo el allanamiento en el inmueble del acusado, cerca de las seis de la mañana de ayer. Lo encontraron durmiendo, fue detenido y trasladado a la sede policial donde quedó alojado.
Según se conoció, el sujeto está acusado de los delitos de abuso sexual gravemente ultrajante y abuso sexual con acceso carnal en perjuicio de los menores.
El agresor será indagado en los próximos días por el fiscal que interviene en el hecho.

Agresión de familiares a la Policía

Mientras los efectivos llevaban a cabo el allanamiento en el domicilio del acusado, sus familiares se hicieron presentes en el sitio y comenzaron a agredir al personal policial que se encontraba trabajando en la vivienda.
Arrojaron elementos contundentes y amenazaron a los uniformados, con el fin de evitar la detención del abusador, por lo que los policías tuvieron que dispersarlos efectuando disparos con cartuchos antitumulto.