Madres que dejan a sus hijos encerrados en sus autos para ir a hacer las compras. Niños que lloran. La Policía que tiene que intervenir y decide romper las ventanillas de los vehículos. Dos hechos de iguales características se dieron con muy pocos días de diferencia.

El primero fue el domingo, en el supermercado Coto de Ciudadela. Un bebé fue encontrado dentro de un auto, encerrado y bajo el rayo del sol, en el estacionamiento de ese centro comercial. Había quedado en su sillita a la espera de su madre que habría ido a hacer las compras previas a la Nochebuena.

Por la denuncia de la gente que se encontraba allí, la Policía se presentó en el lugar y debió romper el vidrio de la Chevrolet Meriva para sacar al pequeño. En todo ese tiempo, no se hicieron presentes los familiares del chico y el menor fue trasladado a una comisaría.

Una mujer dejó a su hija encerrada en el auto para irse de compras y un policía rompió el vidrio para salvarla.

Una mujer dejó a su hija encerrada en el auto para irse de compras y un policía rompió el vidrio para salvarla.

El segundo caso sucedió este jueves por la tarde en el barrio de Palermo. Fuentes del Ministerio de Justicia y Seguridad de la Ciudad informaron a Clarín que un efectivo de la Policía de la Ciudad que se encontraba cerca de la esquina de la avenida Córdoba y la calle Acevedo, observó a una niña de 4 años dentro de un automóvil Volkswagen Suran. “Tenía una crisis nerviosa”, señalaron las fuentes.

Inmediatamente, el agente dio aviso al SAME y a los bomberos, quienes se presentaron en el lugar y tras romper una ventanilla sacaron a la menor del vehículo.

Instantes después llegó la madre, de 38 años, quien afirmó a la Policía que había dejado a su hija en el auto mientras hacía unas compras. Según lo informado por la señal de noticias A24, la mujer “se indignó” porque le rompieron el vidrio del auto y dijo que “había ido y volvía, que era algo rápido”.  

La mujer quiso subirse al auto e irse, pero la Policía la retuvo. Estuvo unas horas detenida, mientras que la nena quedó a cargo de personal policial hasta el arribo de su padre. La madre ya recuperó la libertad.

A principios de noviembre, otro episodio similar terminó de un modo trágico. Rodrigo Osés, un vecino de Santos Lugares, se olvidó a su beba en el auto. El hombre dijo que estaba convencido de que había llevado a la nena a la guardería. La pequeña murió.