Durante la tarde de este miércoles, se registró una explosión causada por lo que sería un artefacto casero colocado en la tumba del Coronel Ramón Falcón en el cementerio de la Recoleta. Ante este hecho, la vida de una mujer, de 33 años, fue trasladada de urgencia al Hospital Fernández. Desde el Ministerio de Seguridad confirmaron ella y su pareja fueron los responsables de colocar el citado artefacto tras ingresar al cementerio disfrazados con pelucas. Según trascendió, lo responsables de las explosiones son Anahí Esperanza Salcedo y Hugo Alberto Rodríguez.

Ambos individuos ya fueron detenidos mientras la Brigada de Explosivos de la Policía Federal trabajaba en el lugar, al tiempo que desde la cartera que lidera Patricia Bullrich se encargaron de emitir un comunicado de prensa titulado “Artefacto explosivo en el Cementerio de Recoleta”, donde brindaron detalles de lo ocurrido.

Según consignaron en el documento, el operativo comenzó cuando recibieron una llamada al 911 informando sobre una explosión “aparentemente de gas” en el interior del tradicional cementerio porteño. Acto seguido, concurrió a la zona personal de la Policía de la Ciudad quienes llamaron una ambulancia “en razón de una mujer en silla de ruedas lesionada con quemaduras en rostro y miembros superiores, siendo derivada al Fernández”.

“Al recorrer el predio, personal policial advierte frente al mausoleo del Cnel. Falcón pintadas anarquistas y un caño con apariencia de artefacto explosivo y restos metálicos producto de la deflagración”, aseguraron en el escrito y agregaron: “Hay dos personas detenidas”, quienes luego fueron identificadas como Anahí Esperanza Salcedo y Hugo Alberto Rodríguez.

Según detalló, el director de SAME, Alberto Crescenti, la mujer se encuentra con asistencia respiratoria mecánica. “Tiene quemaduras graves, pérdida de tres falanges de una mano y lesiones craneofaciales”, precisó. Siendo que el hecho ocurrió en un sector alejado del cementerio, ubicado a la altura de Vicente López y Azcuénaga.

La mujer, que sufrió graves heridas, aún está “con riesgo de vida”. En tanto, uno de los testigos, que se identificó como Manuel, quien paseaba por el cementerio, relató lo que vivió en el momento del estallido. “Estábamos en la entrada del cementerio cuando escuchamos el estruendo y empezamos a sentir olor a pólvora, seguimos paseando, recorriendo el cementerio hasta que en uno de los pasillos nos encontramos un montón de gente”

“Seguimos caminando para ver que era lo que pasaba y nos encontramos con esta mujer que tenía uno de los maxilares todo destrozado y le faltaban los 3 dedos”, relató y agregó: “La silla de ruedas era del cementerio, la usaron para trasladarla, se la trajo otro seguridad, la sentaron ahí y la trajeron para la entrada. La mujer decía que no sabía ni donde estaba y el hombre no sabía que había pasado”.