Santiago del Estero – María Elena del Valle Ibáñez tenía 37 años, cuatro hermanos y era la mayor de las mujeres. Trabajaba como empleada doméstica y tenía dos hijos: un niño de 7 años y una adolescente de 17. Vivía junto a su familia en el barrio Yapeyú de Frías.
María había hablado con su hija, luego de que descubriera que tenía una relación amorosa con un vecino. Se trataba de Enzo David Noriega, de 18 años. El muchacho vivía a escasos metros de la casa de la mujer. El joven tenía “mala fama”, por lo que ella no quería que su primogénita continuara esa relación.
Le pidió que pusiera fin a ese romance. La adolescente entendió el pedido de madre. No obstante, no fue la única causa. Habrían existido varios motivos por lo que la menor decidió poner fin al noviazgo con Noriega. La decisión de la chica ofuscó al joven, quien prometió vengarse.
Durante días, Noriega planeó cómo vengarse de su exsuegra por el abandono de su hija. Fue así que tomó una maza. Conociendo la vivienda de la familia Ibáñez, violentó el ventiluz que estaba en el techo del baño e ingresó al inmueble. Se dirigió a la habitación donde estaba descansando María. La empleada doméstica dormía, cuando fue atacada a golpes con la maza. Noriega le habría propinado aproximadamente tres golpes en la cabeza a su exsuegra.
Luego huyó del sitio con el arma ensangrentada. María malherida y bañada en sangre se dirigió a la habitación donde estaba su hijo menor durmiendo. Se descompensó. El menor corrió a la casa de su vecino, a quien le pidió ayuda. Eran aproximadamente las tres de la mañana del 17 abril de 2017.
María fue internada en grave estado. Había sufrido fractura de cráneo con pérdida de masa encefálica. Su cuadro era irreversible y las esperanzas de vida se fueron diluyendo con el paso de los meses. El último parte médico emitido a la Justicia sobre el estado de María, decía que se encontraba en estado vegetativo y era alimentada por sondas.
La joven madre agonizó durante un año, un mes y ocho días, hasta que finalmente cerca de las 2.35 de anteayer murió. La fiscal Analía Nóblega Rayó, a cargo del caso, ordenó una serie de medidas judiciales a seguir los próximos días.
Noriega fue detenido el día que truncó y selló para siempre el destino de María. Fue alojado en sede de la Comisaría 23ª de Frías y, posteriormente, fue trasladado al Centro Único de Detenidos, en la Capital.
Cabe destacar que el agresor, el día previo al violento ataque a María, había amenazado a su exnovia: “Te voy a pegar donde más te duele”, le habría dicho cuando fue a buscarla en la casa donde se resguardaba por temor a que la asesinara.

Investigación judicial

Luego de que se conociera el deceso de María Elena del Valle Ibáñez, la fiscal de la circunscripción Choya y Guasayán, Dra. Analía Nóblega Rayó, dispuso una serie de medidas judiciales a seguir los próximos días.
Además, ordenó que se realizara el cambio de carátula de lesiones gravísimas a homicidio calificado en contra Enzo David Noriega, de 18 años, residente en el barrio Yapeyú de la ciudad de Frías.
Noriega será indagado nuevamente, bajo la nueva imputación.
La fiscal solicitó que la hija de Ibáñez brinde una testimonial, con el fin de poder revelar los abusos y agresiones que sufría por parte de Noriega, por lo que ella temía ser asesinada.

Un niño de 7 años, el testigo clave

María vivía en su vivienda junto a sus hijos: un varón de 7 años y una adolescente de 17. El día del ataque perpetrado por Enzo David Noriega, estaba durmiendo en su habitación y el menor, en el dormitorio que está a escasos metros.
El niño declaró en Cámara Gesell y ante el cuerpo de psicólogos lo que sucedió la fatídica madrugada del 17 de abril del año pasado: “Me desperté porque escuché los gritos de mi mamá y golpes. Me senté en la cama y vi a mi mami que venía a donde estaba yo. Tenía mucha sangre en la ropa y la cabeza”, sentenció el niño. Agregó: “Mi mami cayó al piso y salí corriendo a pedir ayuda al vecino. Ahí vi que él (por Enzo Noriega) salía corriendo con la maza en la mano. Estaba asustado. Escuché varios golpes”, remarcó el menor a Nuevo Diario.
La familia “pide que se haga justicia por el brutal crimen”.

Noriega había atacado sexualmente a Ibáñez

Una semana antes de que se produjo el ataque, María Elena había sido víctima de un intento de abuso. El agresor habría sido Enzo Noriega. Andrea, hermana de la víctima, contó: “Ella —por María— habló con mi sobrina y le pidió que se alejara de este chico —por Enzo Noriega— porque días antes de lo que sucedió, entró a la casa donde vivían ellos y la golpeó. Intentó besarla en varias oportunidades y forcejearon, porque él intentó violarla. Después que mi hermana habló con mi sobrina, las cosas cambiaron. Mi sobrina se fue de la casa para no tener problemas con Noriega, ya que era una persona abusiva y la amenazaba constantemente”, sentenció Andrea.
Tras el ataque físico que sufrió María, su hija reveló que era víctima de agresiones y abusos: “Ahora mi sobrina dice que él —por Noriega— la obligaba a mantener relaciones sexuales y hasta la golpeaba, porque hacía lo que su madre le pedía”.
“Hoy pedimos como familia que se haga justicia por la muerte de mi hermana”, destacó.
“Es muy dolorosa la situación que estamos viviendo. La vimos sufrir. Era una mujer joven que no quería morir. No era su hora”, dijo Andrea.