marcelo birmajer

El escritor e intelectual Marcelo Birmajer, una de las personalidades de la cultura que firmó la solicitada en apoyo a la candidatura de Mauricio Macri, cargó duro contra el kirchnerismo, al que señaló como “un virus que corroe la inteligencia”. En tanto, confesó que la candidatura de Miguel Ángel Pichetto como vicepresidente no le gusta.

Qué dijo. “El kirchnerismo, como el falso progresismo, es un virus que corroe la inteligencia. Porque la izquierda, originalmente, era la defensa de la libertad, la igualdad y la fraternidad. Y eso, que en el 1700 se llamó la izquierda, se transformó en el apoyo a la República Islámica de Irán, que asesina homosexuales, lapida mujeres y te propone exterminar al pueblo judío”, afirmó Birmajer en una entrevista con Luis Novaresio en A24.

Según el escritor, “el kirchnerismo no mejoró, empeoró. En 2009, Cristina dio en la ONU uno de los mejores discursos contra Irán reclamando la entrega de los sospechosos del atentado a la AMIA. En 2011, por algún motivo que no terminó de descifrar, firmó secretamente un pacto de impunidad para los sospechoso del atentado. Desde entonces, no ha hecho más que empeorar”.

Otras definiciones de Birmajer.

“Es una elección muy parecida al ’83; pero las elecciones siempre son por amor o por espanto. Esta es una elección de tercios”.

“Las operaciones políticas están a la orden del día”

“Cristina es la que manda, Alberto es un títere, pero no es tan sumiso como Cámpora”.

“El kirchnerismo es lo peor que le puede pasar al país”.

“Si Cristina gana, va a haber una estampida de dólares y la inflación se va a disparar porque los empresarios le tienen miedo”

“Uno de los logros de Macri es la política exterior. Pero esta gestión económica es difícil de defender, aunque pienso que va a mejorar”.

“Lo de Pichetto me hizo mucho ruido. No me gusta como vicepresidente”

“No le compraría un auto usado ni a Macri ni a Cristina. Hace 8 años que estamos en decadencia, por eso la construcción política debe ser sin ellos”.

“Con Sergio Massa me une una vieja amistad, pero hay acciones políticas que tendrá que explicar. Tuvo una fuerte presión interna y su decisión pone en duda su carrera política”.

“En 2002, Lavagna se puso al hombro al país. La Argentina está rota y la paciencia de la sociedad está agotada. Hay que cuidar de las instituciones del país”.