SANTIAGO DEL ESTERO – Los celos enfermizos y despecho por un pasado no olvidado habrían convertido a una joven en un riesgo para su propio hijo.

Según la investigación que delinea la fiscal termense, Melissa Deroy, la protagonista sería una mujer, cuyo novio supo tener una relación (hijo incluido) con una de sus hermanas.

Lejos de hacer una tregua, u olvidar, la joven en cuestión también tuvo un bebé con el mismo hombre y desde hace varios años todo sería violencia, celos enfermizos y acusaciones.

La furia se acentuaba cuando él visitaba a su otro hijo, a la vez primo y hermano del nenito que tuvo, “fruto” de su última relación con la termeña presa.

Primera denuncia

Él tomó distancia y a comienzo de este año habría denunciado a la mujer, endilgándole un castigo físico en contra del hijo en común.

Como pudo, la acusada zafó del escándalo judicial y la relación prosiguió a los tumbos.

Ahora, otra vez ella habría golpeado al niño y el individuo volvió a denunciarla.

Rápido, terció la Fiscalía y el menor fue hospitalizado, previa confirmación de las heridas por parte del médico forense, Daniel Daud, se supo.

Lo medular

En forma simultánea, Deroy ya dio intervención a la Subsecretaria de la Niñez, Adolescencia y Familia (Subnaf).

Para Deroy, es crucial que intervengan todos los actores sociales y resolver si la Patria Potestad continúa, o no, en órbitas de la mujer detenida.

La decisión final quizá sea facultad de una jueza de Familia, pero no es menos cierto que hoy todos dudan que lo mejor para el niño sea su madre.

Por lo pronto, será indagada mañana temprano y después conducida a audiencia.

En principio, las imputaciones enrostradas serían “lesiones agravadas” y el horizonte se perfila cuesta arriba para la sospechosa.

Al final del proceso judicial, el funcionario merituará los informes de la fiscal, policías, asistentes sociales y/o psicólogos.

En base a los resultados, la joven retornará, o no, al lado de su hijo.