Un insólito hecho se produjo en el interior de la Comisaría Sexta, en Santiago del Estero,  cuando un recluso -apodado “Gatito”- pidió permiso para ser trasladado al baño. El celdero, sin imaginar las intenciones del preso accedió a su pedido.

“Gatito”, de apellido Galván, demoró unos minutos por lo que el uniformado ingresó a ver qué sucedida y fue allí cuando encontró al reo fumando un cigarrillo de marihuana. Al verse descubierto atacó al policía.

Rápidamente el detenido fue reducido y trasladado nuevamente a su calabozo, donde se lo requisó y se le secuestró únicamente el cigarrillo que había encendido minutos antes. El sujeto contó que un sujeto apodado “Bajalla” se lo había arrojado desde la calle. Cabe remarcar que la parte trasera de los calabozos se encuentran sobre calle Francisco de Victoria del Bº 8 de Abril.