La salud de Beatriz Salomón hace tiempo que flaquea y, a principios de diciembre, fue internada de urgencia tras fracturarse la cadera. Ya de alta en su casa, la actriz que brilló en la década de 1980 en televisión junto a Alberto Olmedo contó su martirio en una nota telefónica con Los Ángeles de la Mañana.

Emocionada, la Turca comenzó la entrevista con un agradecimiento al periodista Fernando Mancini, a Roberto Damboriana y a Marisa Zárate por haberle conseguido una “cama ortopédica con un colchón bárbaro”. Luego, Beatriz se quebró al revelar el costado más hiriente de su situación: “Susana Romero me consiguió a una persona para que me cuide en la noche, porque la noche es lo peor cuando me tienen que dar las pastillas y cambiarme los pañales, porque no puedo ir al baño. Esto es muy fuerte…”.

Más tarde, Salomón explicó cómo afronta su complejo presente: “Es tremendo. Trato de tener pensamientos positivos, tener proyectos. Ante esta cosa de estar inútil, porque lo que me pasó cuando me caí ocurrió porque las inyecciones que me dan para la otra enfermedad que tengo son tan fuertes que cristalizan los huesos. Yo me quebré la cadera porque no tengo estabilidad, no puedo caminar. Con todo esto, una persona se vuelve una ameba”.

Al final, Beatriz Salomón reflexionó sobre el origen de sus problemas y lo focalizó en el escándalo de la cámara oculta de Punto Doc a su exesposo, Alberto Ferriols: “Esto es un gran estrés de 14 años de pelear contra la vida, contra una empresa terrible, de estar solo con Ana Rosenfeld al lado mío. Mi hija mayor va a cumplir 17 años y he pasado ese tiempo en mi casa, solo haciéndole de comer a las chicas, cuidándolas, yendo a los colegios. De casa al trabajo y del trabajo a casa”.