“¿Ya pasó lo peor?”. Ante la protección del off the record, la pregunta genera dos reacciones entre los funcionarios de Cambiemos, tanto nacionales como bonaerenses: una sonrisa tímida y nerviosismo. La respuesta asoma esquiva mientras el Gobierno continúa su proceso de recuperación de ese gancho a la mandíbula que recibió hace unos meses, cuando la combinación perfecta de factores internos y externos derivó en una fuerte devaluación del peso.

En este contexto, el presidente Mauricio Macri logró esta semana quitarse una pesada mochila del hombro: luego de varias semanas de negociaciones con los gobernadores, logró que el Senado apruebe el Presupuesto del déficit cero que pidió el FMI. Una señal política hacia el exterior pero también hacia adentro. Y lo hizo gracias a los votos que recolectó en el peronismo federal que conduce Miguel Ángel Pichetto, algo que le valió al senador de Río Negro fuertes críticas internas.

La norma implicará para el 2019 un recorte de cerca de 300 mil millones de pesos, de los cuales 200 mil los hará la Nación y los 100 mil restantes las provincias; un dólar promedio a USD 40,10, un crecimiento económico (PBI) negativo de -0,5% y una inflación del 23 por ciento.

Patricia Bullrich, ministra de Seguridad (Guille Llamos)
Patricia Bullrich, ministra de Seguridad (Guille Llamos)

Superada esta instancia, el desafío del Gobierno para lo que queda de 2018 será completar con éxito la organización del G20 y transitar el mes de diciembre sin disturbios en las calles.

En relación al evento que reunirá en Argentina a los principales líderes del mundo a finales de este mes, se anunció un importante operativo de seguridad para blindar a la ciudad de Buenos Aires. Incluso la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, recomendó a los porteños que “aprovechen el feriado y se vayan, porque muchas zonas de la Ciudad estarán vedadas”.

Sin embargo, dos incidentes con explosivos, uno en el cementerio de la Recoleta y otro en el domicilio del juez federal Claudio Bonadio, encendieron las alarmas a una semana del evento más importante en la historia de la Argentina, según la definió Hernán Lombardi, el coordinador de la Unidad G20 . “Han captado nuestra atención”, reconoció el propio Macri en una entrevista con una radio de La Pampa. Y agregó: “Vamos a actuar con todo el peso de la ley; no vamos a aceptar este tipo de situaciones violentas”.

Números: la cumbre de líderes del G20 concentrará unas 7.000 personas, entre ellas presidentes, ministros, funcionarios políticos y cerca de 2.500 periodistas. En tanto, la seguridad estará a cargo de 13.400 efectivos de la Policía Federal Argentina, Gendarmería, Prefectura y PSA, más la Policía de la Ciudad y la Policía de la Provincia de Buenos Aires (en Ezeiza).

El otro desafío que tiene Macri es evitar un diciembre conflictivo desde lo social. En este caso, a diferencia de los pronósticos sobre el futuro de la economía, hay optimismo. Consultado por Infobae, un funcionario con oficina en Casa Rosada argumentó esa tranquilidad: “El bono, el plus para la Asignación Universal por Hijo (AUH) para fin de año, los refuerzos en los comedores y merenderos y el trabajo conjunto con todas las provincias, sobre todo con Buenos Aires”.

Por su lado, un importante funcionario del gabinete de María Eugenia Vidal, también consultado por este medio, aseguró: “Trabajamos todo el año para diciembre. Esto empezó en marzo, cuando arrancamos con una medida que tiene que ver con fortalecer la red de protección social, cuando universalizamos el desayuno y la merienda en las escuelas públicas, algo que benefició a 1.500.000 de chicos. A diferencia del 2001, hoy tenés una red, un Estado presente, la gente tiene donde ir”.

Desde el entorno de la gobernadora bonaerense reconocen que a raíz de la crisis económica la demanda en los comedores creció alrededor de un 25%, pero señalan que no se registró una destrucción masiva de empleo. “Lo que hicimos como Gobierno fue aumentar las partidas para los programas sociales, aumentamos la capacidad de compra para que la crisis no se sienta en el bolsillo”, señaló la misma fuente.

Otro análisis que circula en el gabinete provincial se relaciona con los posibles incidentes de origen político. En este punto, destacaron que “a diferencia de otros años, hoy a los intendentes no les interesa tener conflictos, ninguno quiere y tampoco les sirve políticamente. Además, quedan muy expuestos y, la verdad, no controlan tanto como uno suponen. Por otro lado, referentes sociales como Juan Grabois hoy no tienen un discurso destituyente”.

G20 y diciembre en paz. Esos son los desafíos de Macri para lo que queda de 2018. El 2019 encontrará a la Argentina y al Gobierno en una nueva fase: la campaña electoral.