Mauricio Macri se largó a llorar arriba del escenario en el cierre de campaña bonaerense en Vicente López. “Estoy sensible porque es el día del gato”, bromeó el presidente luego de lagrimear.

Macri se emocionó cuando al elogiar a la gobernadora de la Provincia, María Eugenia Vidal, que también se había quebrado en partes de su discurso.

“Es muy importante que vayamos todos a votar. No volvemos al pasado. Bonaerenses, los quiero a todos juntos, con fuerza, apoyándonos este domingo, por favor”, pidió el Jefe de Estado.

Vidal también había sido directa en el pedido a los bonaerenses para que asistan el domingo a la votación. “Ahora no podemos bajar los brazos. Les tengo que pedir que me sigan sosteniendo la mano”, dijo la gobernadora con la voz ronca.

Antes de Vidal habló su vicegobernador Daniel Salvador, que extendió el discurso más allá del mensaje nítido del sonidista. El ritmo tropical a decibeles que superaban el umbral del dolor no pudieron detener al radical.

Quién abrió el acto fue el anfitrión Jorge Macri, que pidió “convencer a aquel que tiene los dientes apretados pero no quiere volver atrás”.