A las 13.50 de ayer, un paciente de 58 años consultó en la guardia el Iriarte por un fuerte dolor en el pecho y se lo derivó al shock room ante la sospecha de estar sufriendo un infarto. “Se le hizo un electrocardiograma, se lo medicó y a las 14.10 tuvo un paro cardiorrespiratorio. Hasta las 14.50 se le practicaron maniobras de reanimación, pero no respondió y falleció”, se precisó desde el Ministerio de Salud bonaerense.

 

Durante esos 40 minutos que duró la atención de la emergencia, de acuerdo con la investigación del caso, los profesionales de la guardia le informaron tres veces a la familia sobre el tratamiento que se estaba administrando.

 

Los incidentes comenzaron al comunicarles que el paciente había muerto. El forcejeo comenzó al tratar de evitar los destrozos en el shock room.

 

A través de las cuentas de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) de Quilmes, se denunció que el hospital “no tiene seguridad, ni policía local”. Ante eso, desde la cartera sanitaria bonaerense indicaron que “el hospital contaba en ese momento con dos policías que hacían su guardia, además de la seguridad interna. También, se llamó a la seccional policial, que se hizo presente y retiró a los familiares”.

 

En la Comisaría 1a. de Quilmes se iniciaron actuaciones por “daños y lesiones” . Interviene la Unidad de Instrucción y Juicio No. 11 a cargo de Alejandro Ruggeri, del Departamento Judicial de Quilmes.