Un avión privado que viajaba desde Austin, Texas, se accidentó al final de la pista de aterrizaje del aeropuerto internacional de Tegucigalpa partiéndose por la mitad, pero la tripulación y los pasajeros fueron rescatados y al parecer se encontraban fuera de peligro, informó la comisión de manejo de emergencias de Honduras.

La nave se salió de la pista y se partió en dos. / AFP

El accidente del jet ejecutivo con seis personas a bordo registrado el martes en el Aeropuerto Internacional de Toncontín de Tegucigalpa, sin víctimas mortales, pudo obedecer a un error humano, según opiniones de fuentes hondureñas ligadas a Aeronáutica Civil.

La nave estaba llegando por la cabecera sur del aeropuerto, en condiciones aparentemente normales, con cielo nuboso, sin problemas de visibilidad, pero habría aterrizado casi a la mitad de la pista, que mide unos 1.800 metros, en la que solamente pueden aterrizar aparatos con capacidad para menos de 200 personas.

Una grúa levanta los restos del avión. / Reuters

Imágenes y videos publicados en las redes muestran a residentes de la zona retirando a las personas del fuselaje de un jet Gulfstream blanco, mientras que otras personas rociaban la aeronave con extinguidores de mano Los bomberos llegaron al lugar y rociaron espuma sobre la aeronave. De acuerdo a las imágenes, parte del avión quedó sobre una calle.

Hasta ahora se desconoce oficialmente la causa del accidente, pero según expertos, como Pavel Espinal, el avión, que se partió en dos, aterrizó bien, pero “mucho más adelante de la línea blanca donde las llantas traseras debieron tocar pista“.

Peritos revisan el lugar del siniestro. / Reuters

Una pista corta, y un aeropuerto complicado

Espinal considera que quizá era la primera vez que el piloto aterrizaba en Toncontín y no hizo la lectura adecuada, obligatoria, de todo capitán que llega al aeropuerto de la capital hondureña, del que además señaló que “no es peligroso, sino de mucho cuidado”, porque su pista no es muy larga.

Además, el descenso para aterrizar en Tegucigalpa requiere mayor pericia, principalmente para aviones comerciales de mayor tamaño, como los Boeing de líneas como las que vuelan a diario a Honduras: American Airlines, Continental y Delta, y Copa y Avianca, más pequeños bimotores de empresas locales.

Las opiniones oficiales y privadas, sobre si el Toncontín es peligroso, van desde los que dicen que sí y los que creen que no, aunque si la pista fuera más larga, quizá no hubiera ocurrido otros dos accidentes idénticos, uno con uno comercial en mayo de 2008 y otro militar en abril de 1997.