Una mujer sufrió la amputación de sus manos y piernas producto de una infección que le contagió su perro. Esto le ocurrió unos días después de haber regresado de unas vacaciones en Punta Cana, cuando comenzó a sentir dolor de espalda y náuseas, por lo que fue a la guardia del hospital dado que también tenía fiebre. La siguiente secuencia que Marie Trainer tiene registrada ocurrió nueve días después, cuando despertó del coma en el que fue inducida por los médicos y se dio cuenta de que le habían cortado sus extremidades.

Los doctores demoraron una semana en determinar qué tipo de enfermedad tenía la mujer. Sospecharon era que se había contagiado en su viaje por República Dominicana pero finalmente se supo que la bacteria estaba en la boca de su perro Taylor, que seguramente lamió alguna herida abierta de su ama y la infectó. La extraña bacteria se llama capnocytophag canimorsus pero hasta que la descubrieron los médicos estaban desorientados. Margaret Kobe, directora médica de enfermedades infecciosas del Hospital Aultman en Canton, Ohio, calificó a la situación de Trainer como “delirante cuando ingresó a la unidad de cuidados intensivos. A los pocos minutos quedó inconsciente y su piel comenzó a cambiar rápidamente a un color rojo violáceo, que luego se convirtió en gangrena. Fue difícil de identificar, actuamos como una especie de detectives. Hicimos todo tipo de estudios y diagnósticos hasta que pudimos reducir las opciones”, dijo Kobe. La infección se extendió a la punta de la nariz, orejas, piernas y cara de la mujer, aunque los cirujanos sólo debieron sacrificar las extremidades. Antes, los familiares habían buscado una segunda opinión y la conclusión fue terminante: el daño ya estaba hecho y no había otro camino más que la amputación.