inseguridad en tucuman

“Me podría haber matado. Me arrastró media cuadra para quitarme la cartera”, cuenta Nadia Chumba, estudiante de 28 años, quien fue atacada por un motochorro el miércoles a la noche cuando esperaba el colectivo.

“Yo estaba parada junto con una amiga y con su hijo de tres años, esperando el 7 para ir a casa. ¿Y si lo golpeaban a él también? Fue horrible, esa noche no pude dormir”, relata Nadia.

El asalto ocurrió en Córdoba al 400, entre Laprida y 25 de Mayo, cerca de la medianoche. La joven había salido de la última clase del instituto terciario donde estudia Recursos Humanos y esperaba el ómnibus en el microcentro, según cuenta. “Pensé que era más segura esta parada”, enfatizó.

CÁMARAS. La joven dijo que el motochorro podría haber sido filmado.

Su amiga, María Esther Adees, relató cómo fue el violento robo. “Vi a un chico en moto que pasó cerca de nosotras y se fue hacia la 25 de Mayo. Un minuto después, ya estaba encima de nosotras y agarró del brazo a Nadia. Vino a contramano. Yo atiné por agarrar primero a mi nene, para protegerlo, y traté de socorrer a mi amiga”, recrea, conmocionada, la joven. “El ladrón le quiso sacar la cartera y en lo que la tironeó, la arrastró a la calle. Fue un golpe seco. Muy violento realmente”, agregó la testigo.

Nadia, entre lágrimas, manifiesta que está muy decepcionada de la seguridad pública de la provincia y testimonia que ahora tiene miedo de salir a la calle. “Una mujer policía se acercó a preguntarme qué me había pasado, pero jamás hizo nada. No llamó al 911 ni a la ambulancia”, reniega.

“Al tipo no le vi la cara, pero sé que quiso hacerme daño. Fue muy agresivo y ahora me duele todo el cuerpo. Tengo una fisura en el codo y moretones en todos lados. Estoy con tratamiento médico. Este tipo de situaciones te condicionan”, se lamenta. “Me arrastró a contramano hasta la calle Laprida”, recuerda.

“Podría estar muerta. Por suerte, estoy aquí para contarlo. No me golpeé la cabeza contra el cordón de la vereda. Mis anteojos volaron y quedé raspada entera, pero estoy viva. A esta persona jamás le importó que había un niño en el medio, ni tampoco el daño que podía causarme. Yo le hubiese dado la cartera”, afirma.

Con miedo por la inseguridad en Tucumán 

Nadia reitera que el ataque fue muy rápido y que la ha dejado llena de miedo. Por eso, cuestiona: “es increíble que uno esté eligiendo la parada para tomar un colectivo, pendiente en la inseguridad. Pensaba que la zona céntrica era segura, pero no. Deberíamos estar más atentos y mirar para todos lados. Jamás tuve tanto miedo en Tucumán como ahora. Viví en Buenos Aires varios años y nunca me pasó algo parecido”, contrasta.

El asaltante le robó el bolso con documentación médica y personal, además de un teléfono celular marca Samsung y apuntes de las clases. “Rindo la semana que viene y ahora no tengo con qué estudiar. A ellos no les sirve nada lo que me llevaron”, se lamenta.

“Nunca te imaginás que puede venir alguien a contramano. Uno siempre mira para todos lados. En ese momento, mirábamos en la dirección por donde viene el colectivo. Cuando menos me di cuenta, estaba siendo arrastrada. Encima, no podía soltarme porque nos habíamos enganchado con el ladrón, al parecer. Él aceleró a toda velocidad”, reconstruye Nadia. “Cuando pude reaccionar, quedé tirada en la calle. A esa hora ya no había casi nadie en la calle ni en las paradas. Un vecino salió a auxiliarme. Había visto desde el balcón de su casa todo lo sucedido”, rememora.

“Pasé mucho estrés y esto me hace mal a la salud”, asevera. Además, cuenta que su amiga llamó al 911 y no obtuvo respuesta. Las jóvenes esperaron al padre de Adees para salir de la zona. “Necesito recuperar mis cosas. Pero lo que me interesa más es que las personas nos cuidemos y nos ayudemos entre todos. No se puede vivir así”, concluye Nadia, quien aún no ha realizado la denuncia en la seccional 1a.

En la Policía informaron que, una vez que se radique la denuncia, se iniciará una investigación para ubicar al delincuente, a partir de la descripción que pueda aportar la víctima. A la vez, se remarcó que hasta el momento no había registro de motoarrebatos en esa parada, aunque sí los hay en zonas aledañas.