san jose

Ladrones armados entraron a una farmacia de San José la semana pasada. Un carnicero, vecino del local, se enfrentó con los malvivientes a los tiros.

José fue nuevamente víctima de la inseguridad, esta vez decidió ayudar a sus vecinos espantando a los ladrones a los tiros. Su hija fue asesinada en un intento de robo y no dudó en intervenir para socorrer a los empleados de la farmacia de Camino del Perú al 2000, que estaba siendo robada por tercera vez.

“Entró el ladrón y me apuntó a la cabeza pidiéndome que me arroje al pise. Saca el dinero de la recaudación y cuando salía se le escapó un disparo”, contó Santiago, uno de los farmacéuticos. Fue en ese momento que el auxiliar de la carnicería de al lado comienza a arrojar piedras al otro ladrón que esperaba a su cómplice en una motocicleta para huir.

El otro sujeto armado comenzó a disparar contra el empleado, quien afortunadamente no resultó herido. Fue ahí que José sacó su arma y respondió el ataque. “No me gusta estar armado pero le situación me obliga”, lamentó.

Cargó contra el Estado por no cumplir con la prevención, asegurando que estas situaciones de robo se ven en la zona todos los días y en cualquier horario.