Año nuevo en Tucumán

En el hospital de Niños elevaron la atención por lo vivido el fin de semana. En el centro pediátrico se habían registrado hasta ese momento ingresos de heridos de arma de fuego de manera aislada. Sin embargo, en la guardia fueron atendidos tres menores en los últimos días. El domingo, en particular, ingresaron al menos dos chicos por “lesiones de plomo”.

“Llamó la atención tener estos casos. No es común que entraran tantos en tres días; prácticamente, fue uno por día”, expresó ayer Cristina Alabarse, directora del hospital.

En el establecimiento sanitario atendieron a un chico de tres años, según información médica, por una lesión leve: tenía una marca en el brazo izquierdo, producto del roce de un proyectil. Recibió la alta médica luego.

Otro menor, de 12 años, llegó también a ese hospital porque una bala había ingresado en su pierna derecha. Ayer seguía internado y estable.

Ambos casos habrían estado conectados por un hecho. En ese mismo momento, dos personas protagonizaron una persecución (uno iba en una moto y el otro, en un camioneta), que incluyó un tiroteo en plena calle en la zona del barrio Toledo, en la capital, según fuentes policiales.

El primer paciente

El primer caso ocurrió el viernes. Un niño de dos años había recibido disparos en sus piernas. Había llegado desde el barrio Ejército Argentino.

Ayer, Rubén Pérez, padre del chico, afirmó que la herida de su hijo no había sido el resultado de un tiroteo, contradiciendo el informe policial. Remarcó que los acusados habían disparado luego de una discusión, mantenida minutos antes del ataque. Contó que habían peleado por la presencia de perros en la calle.

“No creí que iban a volver. Por esto, levanté a mi hijo más grande y me metí adentro (de la casa). El chiquito ya tenía hambre. Ahí, sentí un disparo, y otro, y otro. Cuando salí, vi a mi hijo jugando en el suelo. Le grité a Karina (la pareja) que lo levantara, pero uno de ellos se bajó de la moto y comenzó a disparar”, resaltó el hombre.

El familiar indicó que su hijo recibió dos disparos en las piernas con un arma 9 milímetros y una 38. Habían llegado tres personas en una moto.

“Había uno que tenía dos armas en las manos; otro tenía una; y el que manejaba venía con una ametralladora en una mano. Tiraron ‘a barrer’, no les importó si había chicos o grandes, no midieron nada”, enfatizó.

Posterior al hecho, fue detenido un tal “Kuki”, pero Pérez remarcó que éste joven no tenía relación con el incidente. “Es un buen chico, tiene trabajo y buen vivir”, comentó. Dijo que los agresores ya habían sido identificados y que uno de ellos había salido de prisión por una causa de homicidio en el barrio Villa Alem.

Fuentes del hospital de Niños informaron que el menor seguía internado y también estable.

“La incidencia de estos casos (por heridas de arma de fuego) no es alta en las estadísticas, como sí lo tienen los accidentes de tránsito, chicos que son llevados en una moto”, destacó Alabarse.

Fuente La Gaceta