inseguridad en Tucumán

“No se trató de un tiroteo”, dijo Rubén Pérez, el padre del niño de dos años que fue baleado el pasado viernes en un hecho que se produjo en el barrio Ejército Argentino, ubicado al sur de la ciudad.

Un niño de dos años sufrió heridas en su pierna izquierda y los médicos tratan de evitar su amputación. La Policía ya identificó al autor del hecho y está detrás de sus pasos.

Pérez aseguró que no se trató de un tiroteo, como sostenía la versión policial. El hombre sostuvo que los acusados dispararon luego de una discusión que mantuvieron minutos antes de que se produjera la balacera.

La zona donde se produjo la balacera. LA GACETA/FOTO DE DIEGO ARÁOZ

“Había uno que tenía dos armas en las manos y había otro que tenía una ametralladora. Tiraron ‘a barrer’, no les importó si le pegaban a un chico y a un grande, no se midieron en nada”, detalló.

Por el hecho fue detenido un tal “Kuki”. Sin embargo, de acuerdo al relato de Pérez, no tiene nada que ver con el incidente. “Es un buen chico, tiene trabajo y buen vivir”, comentó y dijo que ya tiene identificados a los agresores.

El pequeño Juliano Benjamín Oliva recibió dos disparos y se encuentra internado en el Hospital de Niños. Los profesionales, al observar la gravedad del caso, lo operaron de manera urgente. Le realizaron una operación reconstructiva para que no perdiera la pierna.