paco

“Mi hijo es adicto al paco, se droga mucho y no sé dónde está. Yo sí quiero entregarlo a la Justicia”, dijo Fabiola Naranjo Miranda, madre de un joven de 20 años, quien sería el presunto autor de un crimen en Villa Amalia.

El sábado a la noche ocurrió el hecho. Según un primer informe de fuentes judiciales, Santiago Lizárraga (31 años) estaba cuidando las viviendas de las calles Próspero Palazzo y pasaje Díaz Vélez, cuando un joven se acercó con un arma blanca y lo apuñaló. Lizárraga fue trasladado al hospital Padilla y luego murió. Habría querido resistirse cuando el otro quiso asaltarlo y fue herido gravemente. Esta teoría fue confirmada por fuentes de la fiscalía que está a cargo de Adriana Giannoni.

Según las fuentes judiciales, una vecina, Fabiana Rodríguez, explicó: “el homicida vino corriendo y atacó al rondín. Fue todo muy rápido: escuchamos unos gritos, salimos a la puerta y ahí nos dimos cuenta de quién era el ladrón. Es muy conocido. Esta es una zona abandonada. A una vecina la arrastraron por toda la calle para poder quitarle la mochila, y a una chica la tiraron al suelo para sacarle la moto. Ella manejaba despacio porque ahí hay problemas de cloacas y las calles son un desastre”.

La otra versión

Sin embargo, Fabiola Naranjo Miranda dijo a LA GACETA que uno de sus hijos, Ángel Osvaldo, es el responsable de la muerte de Lizárraga, y que la víctima no es ningún vigía. “Acá en el barrio no tenemos personas que cuiden el lugar. Ese chico estaba consumiendo paco con mi hijo”, indicó. Añadió que Lizárraga vivía a la vuelta del lugar del crimen, lo mismo que el presunto homicida.

“Mi hijo tiene 20 años y es adicto al paco. Se droga tanto que ya no sé qué hacer. Necesito que me ayuden, yo lo veo y lo entrego”, dijo, entre lágrimas.

Ella dejó en claro que el otro muchacho fue asesinado por su hijo, ya que los dos estaban en la esquina de pasaje Díaz Vélez y calle Próspero Palazzo cerca de las 21 del sábado, consumiendo droga, y habrían tenido una discusión.

“Algunas personas me contaron que mi hijo mató a ese muchacho y sé que puede ser así. Él vive drogado y hasta estuvo preso no sólo por robos sino también por homicidio. Ahora no sé dónde está pero tengo miedo por toda mi familia”, remarcó. “Esa misma noche, después del episodio, vinieron varias personas a mi domicilio y comenzaron a disparar porque sospechaban que mi hijo había matado a ese chico”, dijo. “Yo tengo seis hijos más y es un peligro. Tengo miedo por ellos, no quiero que les pase nada. Guardé todas las vainas que quedaron tiradas. Estamos amenazados, yo soy ama de casa y estoy sola con los chicos”, contó.

“Yo le consigo el paco”

Naranjo Miranda relató cómo vive desde hace tiempo con Ángel. “Se desespera cuando no tiene la droga y sale a robar para poder conseguir el dinero y comprarla. Por eso decidí yo misma conseguirle el paco”, apuntó.

Contó que durante mucho tiempo se dedicó a traficar la droga hasta que cayó presa. “Desde ese momento dije que no iba a hacerlo más y dejé. Mi hijo es adicto y justamente para que él no salga de la casa y tenga que estar robando o comprometerse en otras situaciones, yo le consigo”, prosiguió.

“El tema es que toda la gente de acá me conoce, saben que fui vendedora y piensan que sigo haciéndolo. Yo sólo le consigo para él. Mi hijo necesita ayuda y no sé cómo hacer para que salga de esto. Ahora estoy aterrada porque buscan venganza con mi hijo por lo que pasó y se la agarran con nosotros… con nuestra casa”, dijo. Aseguró que esa misma noche se cruzó con los familiares de Lizárraga en la puerta de la comisaría 4°.

“Me insultaron y amenazaron. Yo entiendo el dolor que deben estar pasando; por supuesto, es su hijo. Yo también quiero que mi hijo esté preso. Sé que tuvo que ver con la muerte de este chico, pero también sé que ahí había otro joven, no sólo mi hijo”, dijo.

Por su parte, agentes policiales de la comisaría de la zona, a cuatro cuadras del sitio del crimen, dijeron que el lugar en donde fue apuñalado el joven no tiene vigilancia y que es un barrio peligroso. También los vecinos insistieron con que el lugar es muy inseguro. Pese al testimonio de la vecina Fabiana Rodríguez citado por fuentes judiciales, LA GACETA habló con integrantes de dos familias que dijeron que la zona carece de vigilantes. “Esto está lleno de pasillos. ¿Qué van a cuidar?”, dijo uno de ellos.

Represalias
Los vecinos dispararon contra la casa del presunto homicida
La madre del joven acusado de causar la muerte de Santiago Lizárraga contó que cerca de la medianoche del sábado, un rato después del crimen, un grupo de personas atacó su casa haciendo disparos. Las balas impactaron en la pared del frente, sin dañar nada más. “Tengo mucho miedo, pero sobre todo por mis hijos”, expresó. “Saben que fue uno de mis hijos el que mató a ese chico y fueron a amenazarnos y agredirnos. Mi hijo es adicto a las drogas y ya no sé qué hacer al respecto. Necesito ayuda”, remarcó. Agregó que está dispuesta a entregar a su hijo en la Justicia: “quiero que esté preso así deje de salir a robar y a drogarse”.

ATAQUE. La madre del sospechoso muestra las vainas que quedaron en su casa.