A veces la estupidez humana no se entiende, llega a lugares inimaginables. En este caso se ve una mujer junto a sus tres hijos en moto, todos sin casco, uno aparentemente recién nacido. Sin medidas de seguridad, con mas personas de las permitidas, una ruleta rusa en movimiento.

El problema de esto surge de la falta de controles, de la corrupción de los inspectores de tránsito, que de una manera u otra siempre terminan “arreglando”, de la falta de cultura, de creer que siempre se puede sacar ventaja. Un montón de factores que generan estas postales que día a día nos cruzamos.

¿Cual seria la solucion en Tucumán?

Y la solución es un cambio cultural muy grande, del cual todos hacen alarde pero ninguno lo pone en practica, somos una sociedad que nos gusta lo fácil, la trampa y poder sacar ventaja de la manera que sea. Un paso mas a la condena como pueblo, como ciudad y como país.

Nos quejamos de los políticos que reparten bolsones, que hacen promesas y no cumplen, del jefe que te paga dos mangos por tu necesidad de trabajo. Y asi estamos, a casi dos decadas del inicio del siglo XXI.

La escena no es nueva. No sorprende a nadie. El calor y el desinterés por los riesgos crean un cóctel donde la vida es el blanco. Para peor denunciarlo o exigir que se respeten las normas con la intención de salvar de la muerte al prójimo da miedo. Ese es el caso de este lector que el primer día del año estaba en la avenida Mitre al 200 y vio pasar esta moto cargada de niños.

Y la solución no se la ve a la vista, por lo menos en un futuro próximo. Así estamos.