Marcos Sáez

Una mujer obligó a su hijo de 14 años a declarar. Vive en el barrio Juan XXIII y junto a otros chicos más de la misma zona y también menores de edad serían responsables del crimen, así lo denunciaron sus propios vecinos.

Marcos Daniel Sáez conducía su motocicleta KTM por calle San Martín, cuando fue interceptado por cuatro hombres armados, a la altura de calle Alberti. En ese momento, lo persiguieron e intentaron derribarlo con la intención de robarle, aparentemente. La persecución habría comenzado 100 metros antes, en el cruce con calle Thames. Intentó un giro brusco para perder a sus perseguidores, pero estos abrieron fuego. Un disparo en la axila izquierda habría hecho que perdiera el control, provocando que chocara con una pared. Ahí falleció.

En plena investigación, la Justicia sospecha de una banda de menores de edad como posibles responsables. Este grupo se dedicaría al robo de motocicletas. Un adolescente de 14 años fue presentado ante la Policía ayer por su propia madre, después de que vecinos del barrio Juan XXIII (“La Bombilla”) acusaran al chico y a otros tres de estar involucrados en el caso.

El adolescente fue entrevistado por la fiscala Adriana Giannoni y habría negado ser parte de este grupo. También explicó dónde se encontraba mientras sucedía el hecho. Las mismas fuentes judiciales explicaron que su versión no fue convincente. A la vez, se realizaron pericias para determinar si habría usado algún arma.

El nombre del sospechoso figuraría en causas vinculadas al robo de motovehículos, además de haber sido un testigo en el caso de Facundo Ferreira, el niño de 12 años asesinado en marzo, en el que dos policías están acusados de homicidio agravado.

El Equipo Científico de Investigaciones Fiscales analizó cuatro cámaras de seguridad de ese sector, que habrían permitido observar el hecho. Además se secuestró una vaina calibre 22 (hallada en calle San Martín) y también se secuestró en “la Bombilla” una moto Honda CG roja usada, posiblemente, por los sospechosos.

El relato del homicidio de Marcos Sáez

“Apareció el joven, lo venían persiguiendo, lo encajonaron dos motos con dos personas en cada una y le hacían tiros al aire. Como él no se paró, le dispararon”, relató conmocionada Nélida Bellor, una vecina que llegó a ver los momentos previos a la muerte de Marcos Sáez, de 25 años, el miércoles en el cruce de las calles San Martín y Thames .

La mujer estaba trabajando en una verdulería, a 15 metros de donde sucedió el impacto. Ayer contó que estaba sentada afuera del local. “El chico derrapó, subió la vereda y se estrelló contra la pared”, expresó.

Añadió que los sospechosos escaparon después de que Marcos chocara. “Los sinvergüenzas dieron vuelta por (calle) Thames”. Según Nérida, la Policía habría llegado al lugar unos 10 minutos después de la colisión. “Llamé a la ambulancia, que tardó un poquito más. Pero ya estaba muerto”, reprochó.

Los vecinos se acercaron a la escena de la tragedia para contemplar lo que había sucedido. A medida que avanzaban los minutos, las personas reclamaban seguridad a los oficiales presentes. La Policía cercó un perímetro, que comprendía las cuatro esquinas del cruce de calles, alejando a la gente.

A la medianoche, el equipo forense llegó para empezar su investigación. “La Policía se dedicó a contener, nada más”, dijo Nélida.

Con el objetivo de exponer la situación que sobrellevan en el barrio, los vecinos volvieron a la esquina de San Martín y Thames y compartieron ayer sus vivencias respecto de la inseguridad. Todas las casas tienen sus puertas y ventanas enrejadas. En la panadería que funciona en la esquina, por ejemplo, se atiende desde la reja del pórtico y no se permite el acceso de los clientes.

Fuente La Gaceta