En la última crecieron los rumores de cierre de la petrolera Refinor, quien dejó de recibir 12 millones de metros cúbicos de gas que ingresaban desde Bolivia. La ex Empresa estatal Integración Energética Argentina SA, el complejo Campo Durán ubicada en el norte de la provincia es quien opera la petrolera Refinor y dejó de recibir la materia prima.

Solo 5 millones aportan los yacimientos propios de la cuenca del NOA y un volumen similar ingresa actualmente desde Bolivia; pero con esa ecuación la destilería de Campo Durán no estaría en condiciones de mantener su dotación de personal de casi 500 operarios de alta calificación dado a la falta de materia prima para procesar.

“Estamos discutiendo esto porque en dos años ya no vamos a necesitar el gas de Bolivia, ni nada, pero entendiendo que hay un contrato a largo plazo estamos tratando de ajustarlo a algo que sea bueno para los dos países”, dijo días atrás el secretario de energía de la Nación, Javier Iguacel. El funcionario de la cartera de energía estimó, además, que las importaciones del sector gasífero se achicarán en un 50% en 2019.

Por su parte, Sebastián Barrios, secretario general de los trabajadores de la industria del petróleo y el gas y operario del Complejo Refinor, quien mantuvo una nueva reunión en Tucumán con la alta gerencia de Refinor, precisó: “La mayor preocupación pasa por garantizar las fuentes de trabajo. En Refinor trabajan 483 personas pero si no hay materia prima -en este caso el gas natural para su industrialización en el complejo- la situación es muy preocupante. No queremos levantar falsas alarmas pero la situación de crisis es cuestión de sentido común”.

Sobre si Refinor considera lógica la preocupación que expresa el gremio petrolero por las fuentes de trabajo, Flavia Jaime, gerente de Recursos Humanos de Refinor, respondió: “Esta situación sí podría tener impacto en el empleo de la región”. En los últimos encuentros entre el gremio y la firma ya se pactó la jubilación anticipada de 19 operarios de Refirnor. Sería el inicio del plan de ajuste para adecuar la planta de personal a la nueva situación de la firma que tiene en vilo a toda la zona.