Era un domingo cualquiera. Cerca de las 10, sonó el teléfono de la comisaría de La Cocha. Un hombre, que no se identificó, llamó para denunciar que había una avioneta que volaba bajo y que arrojaba bultos sospechosos a los cultivos de soja y de caña. Ubicó el campo y dijo que además había una camioneta Amarok negra dando vueltas por la zona. Así comenzó la historia que terminó con el secuestro de 273 kilos de marihuana y la detención de tres personas, de las cuales sólo una quedó luego tras las rejas.

Esa misteriosa llamada es la punta del ovillo. Por el modo de hablar del denunciante, se sospecha que no era lugareño y además daba el lugar exacto de la lluvia de paquetes y los detalles del vehículo. “Vamos a investigar todo. Es una cuestión llamativa”, explicó Claudio Maley, ministro de Seguridad. “Tenemos sospechas de que la droga provenía de Paraguay y llegaba a la provincia. Son muchos kilos para que se consuma aquí. Por eso, no descartamos que se la distribuya hacia otras provincias como Córdoba, Santa Fe y Rosario”, añadió Carlos Driollet, secretario de Seguridad. “Estamos ante una organización y estamos tras los pasos de sus integrantes. Si bien es cierto que se liberó a dos sospechosos, la investigación no está terminada. Hay que tener paciencia”, agregó.

Esta es la cuarta organización detectada en menos de tres años en el sur de la provincia dedicada a traficar droga, acopiarla y fraccionarla, y luego distribuirla a nivel nacional. La primera en caer fue la Carla “La Jefa” Sánchez, la concepcionense que ya fue condenada por un tribunal santiagueño. En agosto de 2017, en Chaco, fue detenido Julio “Gastonero” Chávez mientras llevaba 146 kilos de marihuana. Chávez, que mantuvo una relación sentimental con “La Jefa”, habría ocupado el lugar que había dejado vacante. Su hijo, de 16 años, fue detenido este año por el crimen de un joven en Concepción. Los policías encontraron droga en su casa cuando la allanaron para buscar pruebas por el homicidio.

El fin del clan Paradi llegó en mayo pasado. Los integrantes de esa familia, que ya habían sido condenados por comercialización de droga, fueron acusados de llevar estupefacientes a Catamarca. Se hicieron allanamientos en viviendas de Aguilares y Concepción. Allí encontraron marihuana, cocaína y troqueles de LSD. También secuestraron dispositivos electrónicos que, después de ser analizados, llevaron a personal de Gendarmería hasta un campo de Monteagudo donde se halló más de 270 kilogramos de marihuana. También habrían sido trasladados en vuelos narcos.

Por el bombardeo de droga en La Cocha hay un detenido. Es un trabajador rural que fue descubierto trasladando una bolsa con marihuana en una bicicleta. Debe declarar ante el juez Daniel Bejas. Hasta ahora no dijo quién era su patrón y por qué en su casa tenía balanzas de precisión.

Los otros sospechosos quedaron en libertad, pero seguirán siendo investigados. El empleado judicial en La Cocha, que es hijo de un juez de Paz del sur fue descubierto circulando en las inmediaciones de la zona en una Amarok oscura, como lo había dicho el denunciante anónimo. Él manifestó que había ido a ese lugar para tomar una lata de cerveza. El campo donde se arrojó la droga pertenecería o sería arrendado por un productor de Yerba Buena que también fue arrestado y liberado.

En la Justicia se harán pericias sobre los sistemas de navegación de las camionetas y celulares incautados y los detalles sobre una presunta operación de comercialización de granos en el Paraguay que sería el origen de la droga.