Un clan familiar que captaba a personas vulnerables para traficar cocaína y luego distribuirla en Tucumán fue desbaratado. Las obligaban a ingerir cápsulas con la droga para poder cruzar la frontera. La banda operaba principalmente en Concepción y las conexiones llegaban hasta la localidad boliviana de Yacuiba.

Gendarmería concretó ayer cinco allanamientos en Salta y en Tucumán y en total detuvieron a siete personas.

Los operativos contaron con el apoyo de personal del Programa Nacional de Víctimas Damnificadas del delito de Trata de Personas, quienes ayudaron a contener a las mujeres captadas para traficar la droga dentro de su cuerpo.

Según fuentes oficiales, efectivos del Escuadrón 54 “Aguaray” iniciaron la investigación hace tres meses. En ese tiempo lograron detectar a una familia, que habría conformado un clan delictivo que captaba personas para que oficien de “capsuleros” o mulas, que trasladaban cocaína adosada al cuerpo.

Un control de la fuerza, sobre la Ruta Nacional N° 34, permitió descubrir a una mujer que ocultaba droga entre sus prendas. Ése fue el disparador para observar cómo una familia, que residía en Aguaray, organizaba y captaba a mujeres para trasladar estupefaciente, adquirido en Yacuiba. El destino final era Concepción.

El avance de la causa permitió detener a tres personas en Aguaray. Como resultado de los operativos, los funcionarios decomisaron un total de 1,308 kilogramos de cocaína en cápsulas, que fueron expulsadas por la persona detenida.