Numerosas quejas aparecieron después del apagón. El corte, con baja de tensión incluida, genero daños que se transformaron en palabras de bronca y resignación en las redes sociales.

El servicio continua siendo deficiente, pese a la justificación que estos mismos traerían una mejora del servicio. En Tucumán el servicio es deplorable, ante la suba de temperatura los cortes aquejan cada zona de la capital. Pasa lo mismo en épocas de lluvias, en donde se manifiestan la caída de cables, los cortes de servicios y la falta de respuesta.

Cual es la solución para este accionar de una empresa que es la única que puede proveer de energía a cada uno de los domicilios tucumanos. Las autoridades pertinentes en vez de seguir imponiendo tarifas tendrían que buscar la manera de que esta empresa mejore el servicio o busquen nuevos caminos.