“Catastro debe controlar estas edificaciones, y las que están en construcción o reparación”, aseguró arquitecto Ricardo Rulli, ex presidente del Colegio de Arquitectos de Tucumán.

“Debo reconocer que hay muchos edificios públicos, hoy cerrados y en desuso, que están peor que el Parravicini”, alerta el arquitecto Ricardo Rulli. Advierte, además, que muchas casas particulares que están en mal estado. Y reclama una política estatal para enfrentar esta problemática

“El Colegio de Arquitectos no tiene incumbencia en este tipo de problemas. Es una tarea exclusiva de Catastro Municipal. Catastro debe controlar estas edificaciones, y las que están en construcción o reparación”. La sentencia corresponde al arquitecto Ricardo Rulli, ex presidente del Colegio de Arquitectos de Tucumán.

“Debo reconocer que hay muchos edificios públicos, hoy cerrados y en desuso, que están peor que el Parravicini”, alerta el profesional. “La Estación El Provincial debió haber estado reparada hace mucho tiempo, y no se hizo nunca nada”, ejemplifica. “La obra en la ex radio LV12 se hizo sin problema: se conservó la fachada, se colocó una red metálica para evitar problemas y se construyó en la parte trasera sin ningún tipo de problemas”, agrega.

“Recordemos que la ex Dirección de Tránsito Municipal tuvo que ser trasladada porque la edificación estaba en una condición precaria”, recuerda. “Incluso, es noticia en los medios el mal estado de muchas comisarías y hasta del edificio de la ex Volanta Policial, hoy Dirección de Caballería de la Policía de Tucumán”, amplía.

Otros casos que consigna Rulli son los edificios de San Martín y Maipú y de San Martín al 700. En ambos funcionó Rentas. “Este último inmueble tiene el frente fracturado, partido, y no se está haciendo ningún tipo de trabajo. En cualquier momento puede ocurrir una catástrofe en la zona céntrica con ese edificio”, advirtió.

“También existen muchas casas particulares en mal estado de conservación, como las que estaban en las esquinas de Moreno y Crisóstomo Álvarez, y Balcarce y San Martín”, detalla.

Rulli da cuenta de que “existen muchos edificios en muy mal estado de conservación, pero no se hace un seguimiento sobre su situación. Necesitamos que se hagan inversiones, pero el Estado no está en condiciones de hacer el mantenimiento de edificios como el del Parravicini y tantos otros”.

El especialista apunta que los vecinos de la capital observan a diario edificios en condiciones precarias de mantenimiento. “Debería habilitarse una línea telefónica, donde informar con dirección exacta la situación de un inmueble, para que la Municipalidad, con personal idóneo, evalúe si esa propiedad corre riesgo de venirse abajo y adoptar medidas”, sugirió.

“Pero el Estado, Catastro Municipal en este caso, no da abasto para atender la problemática”, dice.

“Necesitamos una política de Estado. Esto representa lo mal que actúa nuestra sociedad. Tal vez deba retomar la idea de la inversión conjunta público-privada”, sugiere.

Fuente: La Gaceta