Viajar en colectivo será más caro desde mañana en San Miguel de Tucumán, gracias al voto de 13 concejales. Ellos aprobaron ayer las subas en el transporte público: pasar la tarjeta por la lectora en las 14 líneas urbanas saldrá $ 4,70 más caro, cuando el boleto suba de $ 19,30 a $ 24 (un incremento del 24,3%). Como es la segunda suba del año, el ajuste en el 2019 llega al 54,8% porque en enero y febrero la tarifa estaba en $ 15,50. Sandra Manzone (Coalición Cívica-Ari), Ricardo Bussi Eduardo Verón Guerra (ambos de Fuerza Republicana), votaron en contra. Los peronistas Javier Aybar y Juan Luis Pérez estaban ausentes cuando había que levantar la mano.

En una hora con 20 minutos de debate, todos coincidieron en que la actividad se encuentra en crisis. La diferencia fue que unos consideraron el incremento para aplazar el paro y otros lo rechazaron para proteger a los usuarios.

Aumento sí, aumento no

“Hubo un paro de transporte cada 15 días este año. Hay un asfixiante ajuste por inflación desde hace tres años y medio. Apelo a que el Gobierno nacional revea su política de subsidios y tarifas, porque no se puede continuar con un servicio en el que la tarifa se ha atado al dólar como variable y así no se puede tener previsibilidad. No hay actividad económica que se pueda sostener con un 55% de inflación”, explicó el presidente de la comisión de Transporte, Dante Loza. “Estoy del lado del trabajador pero no podemos permitir que el servicio público se pare y deje 300.000 personas sin transporte”, agregó el alperovichista. Pidió que se conforme con urgencia una mesa de diálogo con trabajadores, empresarios, y funcionarios del gobierno nacional, del provincial y del municipal para llegar a soluciones de fondo en el transporte.

Aybar se excusó para retirarse: “no estoy de acuerdo con el aumento. Son muy rockeros los empresarios, muy extorsionadores. Hay que ir siempre corriendo a aprobar lo que piden. Ojalá todos los trabajadores tuvieran esa suerte y les solucionen rápido sus problemas. Este aumento es doloroso y los únicos responsables son los empresarios. Tengo la tarjeta Ciudadana, quiero estar afuera poniendo la caripela junto al pueblo”, dijo Aybar, y comenzó a caminar para salir del recinto. “Quedesé a votar en contra, concejal”, le pidió Verón Guerra. Aybar comenzó a charlar con él, pero Armando Cortalezzi no tuvo paciencia: “concejal Aybar, se queda o se va, pero no se puede interrumpir”. “No se me lo enoje (sic), presidente”, cedió Aybar y salió por un costado.

Manzone criticó a los empresarios, al régimen de distribución de subsidios y al Gobierno provincial. “Siempre pido informes y me encuentro con curiosidades. El Corcel (línea 4), no se registra como contribuyente del CISI, el domicilio fiscal en el TEM no está en la ciudad. Adeuda los períodos 1 del 2008 al 6 de 2017, que asciende a $ 260.000. Los períodos 2003-2007 están judicializados. Hay un sinfín de situaciones de las empresas, pero que piden actualización de tarifa. Reflexionen antes de votar. Los $ 24 no solucionan la situación porque no hay una real voluntad de cambiar la situación del transporte en la provincia”, criticó la concejala.

El radical Agustín Romano Norri culpó a la Provincia por la crisis del transporte y defendió la suba porque evitará otro paro: “es muy fácil e irresponsable votar en contra. Si no tratamos el tema hasta marzo, se incendia la provincia. UTA termina siendo el brazo de choque de Aetat. Si quieren protestar por sus sueldos, que en vez de hacer paro dejen subir gratis a la gente. En estos días entendimos que la plata (de la Nación) llega a la Provincia, pero algunos eligen gastarla en otra cosa. Nos duele tener que aprobar esta suba”, finalizó.