El golfista escocés Murray Darling, de 55 años, encargado de registrar las imágenes en el hoyo catorce de The Royal Golf And Country Club, en Bangkok, contó que la serpiente pasó unos cinco minutos intentando devorar a la iguana, que tenía al menos 60 centímetros de largo.

“Mi golf fue bastante malo, pero al menos estaba pasando un mejor día que esa pobre lagartija”, dijo el hombre en declaraciones al Daily Mail.