Después de estar prófugo por casi un día, acusado de homicidió, se entregó Pity Álvarez, que, ante la sorpresa de los periodistas presentes, admitió su crimen: “Si, yo le disparé. Era entre él y yo. Él o yo. Cualquier animal hubiera hecho lo mismo”, confesó el cantante.

“No vine a defenderme, vine a entregarme”. “Si no lo mataba, me iba a matar él”, aseguró el cantante ante las cámaras al llegar en auto junto a su abogado, a la Comisaría 52 de Lugano.

Al ser consultado por dónde había estado, el músico reveló: “Estaba en la casa de unos amigos”. Además, negó que el hombre asesinado, Cristian, fuera su amigo y aseveró que era un delincuente.