riesgo pais

Una mejor percepción inversora sobre los activos argentinos se impuso con energía este viernes en la operatoria bursátil, en una jornada en la que el dólar se mantuvo estable, luego de que el Banco Central subiera la tasa de referencia por quinto día.

El Riesgo País de Argentina se desplomó casi 4%, para quedar debajo de la barrera psicológica de los 800 puntos básicos, mientras que el índice S&P Merval de ByMA (Bolsas y Mercados de Argentina) avanzó un contundente 5,3% y volvió a superar los 42.000 puntos.

En Wall Street destacaron los ADR de compañías argentinas, con sobresalientes alzas de los títulos de los bancos, que ganaron entre 8 y 10 por ciento en dólares en la rueda de Nueva York.

Favorables datos macroeconómicos avalaron la suba de precios. Según el INDEC, la actividad económica creció 2,6% en mayo respecto del mismo mes del año pasado, en lo que puede interpretarse como una señal de salida de la recesión que se extendió por doce meses. Por otro lado, Argentina consolidó el superávit comercial por décimo mes consecutivo en junio, para acumular en el primer semestre de 2019 más de 5.000 millones de dólares.

El Riesgo País argentino bajó casi 4% 1

Asimismo, diversas encuestas reflejaron una paridad técnica para las elecciones primariasdel 11 de agosto en la preferencia del electorado entre la fórmula presidencial que encabeza Mauricio Macri y la del principal opositor, Alberto Fernández.

Para los operadores, un resultado ajustado amplía las chances del oficialismo para los comicios generales de octubre y, por ende, la posible continuidad de la presente política económica.

El Riesgo País de Argentina cayó 33 unidades o 3,9%, a 793 puntos básicos, situación que se reflejó en la cotización de los bonos soberanos en el Mercado Abierto Electrónico (MAE), que subieron un 1,5% promedio.

El indicador realizado por el banco JP Morgan anotó un valor de 1.015 puntos intradiarios a inicios de junio, su valor máximo desde febrero de 2014.

Los mercados argentinos transitan una etapa de fuerte volatilidad por la incertidumbre política de cara a las elecciones primarias presidenciales de agosto y a las generales de octubre.