javier santiago

“Cuando crucé la línea de meta no lo podía creer, miraba para todos lados y no tenía con quien abrazarme. Miré al cielo y los ojos se me llenaron de lágrimas, fue una emoción única, muy difícil de describir con palabras”, cuenta el biker tucumano Javier Santiago, desde la lejana Oceanía.

Hasta aquí llegó para ser parte de las primeras dos fechas del Enduro World Series, la competencia más importante del mundo en la especialidad.

En Rotoura, Nueva Zelanda, el yerbabuenense de 40 años terminó con el tercer mejor tiempo en la primera fecha de la categoría master, detrás del francés Karim Amour y el estadounidense Michael Broderick. “Son dos tipos grosísimos, con un palmarés increíble, y haber estado junto con ellos fue un sueño. Mi objetivo era terminar entre los 10 mejores y no podía creer estar ahí”, contó en diálogo con eltucumano.com.

COMO EN CASA. Su esposa, Mery, posa junto a Javier, un amigo que vive en Nueva Zelanda y llegó para alentarlo.

Desde allí viajó a Tasmania, Australia, para ser parte de la segunda jornada. El campeonato sigue con seis fechas más en Portugal, Italia, Francia, Canadá, Estados Unidos y Suiza, en ese orden. “Yo tengo mi participación asegurada solamente en cuatro fechas, y espero poder cumplir de la mejor manera posible”, se sincera el tucumano. Sus viajes y estadías son pagados con sus ahorros, cumpliendo así un gran deseo personal. “Cumplí los 40 y quise auto regalarme esto, no tengo aporte público ni privado, y llegaré hasta donde pueda llegar con mis propio dinero”, agrega.

Hincha de San Martín por herencia del abuelo Beco, Javier vive esta aventura en muy buena compañía. Su esposa, María de los Angeles Ibarra, más conocida como “Mery”, también se inscribió a la carrera y está haciendo sus primeras experiencias a nivel internacional. “Somos parte de un grupo hermoso que se llama [email protected] [email protected], así con arroba, porque está integrada por un montón de changos y changas que tiene una gran pasión por el ciclismo. Ellos son la clave por la que llegamos hasta acá, por el apoyo y las ganas que le ponemos todo el tiempo para alentarnos y acompañarnos”, cuenta mientras se prepara para una nueva jornada de competencia.

EXPERIENCIA. Javier durante uno de los trayectos en Nueva Zelanda.

Fueron cuatro meses de preparación intensa, toda en Tucumán, para poner el nombre de la provincia en lo más alto. “Entrené con bicicletas de cross country, de descenso y de enduro, y me preparé físicamente con Pinano (Fernando Castro), el seleccionador de la Federación Argentina de Ciclismo de Montaña. Fue intenso, pero valió la pena”, resume.

Además de estar en las primeras dos fechas del campeonato mundial, durante este año Javier dirá presente en las fechas de Val di Fassa, en Italia, y Les Orres, en Francia. En tierras argentinas, además, participará del Enduro nacional que tiene sedes en Córdoba, Tucumán y Bariloche. “Va a ser un año lleno de desafíos, no puedo estar más contento con todo lo que me está pasando, espero llegar lo más alto posible”, concluyó.

JUNTOS, Javier y Mery, en las calles de Tasmania.