Eduardo Feinmann sorprendió a los televidentes de su programa en A24 al realizar una actuación repleta de chicanas e ironías contra el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Carlos Rosenkrantz, con el objetivo de manifestarse en contra de la feria judicial por el aislamiento social, preventivo y obligatorio.

“Me quedé pensando en la gravedad que tiene que la Justicia argentina no esté funcionando como en otros lugares del mundo. Aún en pandemia, la Justicia no se paró como se paró acá. Ningún país del mundo paró la Justicia, tengo entendido, como se paró acá. Están paradas hasta las mediaciones y hay gente que necesita que funcione, es una actividad esencial, pero parece que no la entienden de esa manera. Es como los médicos, la policía y hasta el propio presidente de la República y todos sus ministros. No pueden estar todos en sus casas”, comenzó el conductor de El Noticiero, ciclo que se emite de 19 a 22.

Expresando su molestia porque algunos de los trabajadores de este sector hayan manifestado miedo por un caso sospechoso, les indicó a ese hipotético portador de COVID-19 y a los que estuvieron en contacto con él, que se aíslen, pero que el juzgado siga funcionando. “El asco, repugnancia, los baños, los ascensores, los pasillos, los despachos dan asco. ¡Haga algo, señor Rosenkrantz!”, disparó el abogado.

“Tiene una cuenta bancaria así de de grande. ¡Saque unos manguitos de ahí, que los tiene en dólares o pesos, no importa, y comprá alcohol en gel!”, le reclamó Feinmann al magistrado, y procedió a pedirle a uno de sus compañeros que vaya a buscar el acrílico que está en la puerta del canal.

“Lo que les voy a mostrar ahora cuesta siete mil mangos, Rosenkrantz. ¡Siete mil mangos, Rosenkrantz! Doctor, le van a hacer precio, quédese tranquilo. Pero usted, desde la Corte, tiene que bajar la orden de que en todos los juzgados empiecen a laburar. Laburen, viejo“, continuó el periodista mientras esperaban que le traigan lo que pidió, y añadió: “¡No podemos estar 100 días, porque vamos para 101 días y después va a seguir la cosa. Marzo, abril, mayo, estamos en junio, y después vamos a entrar en julio. ¡Cinco meses! Pero ojo, que después vamos a a ir a agosto porque la cuarentena, hasta ahora, es más eterna que nunca, es la verdad”.

Una vez que le alcanzaron el acrílico, el presentador de A24 y Radio Rivadavia sacó a relucir sus dotes actorales. “Yo vengo a la mesa de entrada y de este lado está la persona del tribunal. ‘Hola, ¿cómo le va? Vengo a traerle la demanda. Me la firman…’”, lanzó Eduardo, preguntando si tan difícil es hacer algo así y también causando las risas de sus colegas.

“¡En serio! Mire, es acrílico: no pasa. Rosenkrantz, lo invito a que venga usted conmigo acá y charlemos así. ¿Se da cuenta de que no hay problema? Y si quiere, me pongo barbijo. Y el empleado también se pone barbijo. ¿Cuál es el drama?”, consignó el expanelista de Animales Sueltos, para luego pasar a interpretar al trabajador del juzgado y ponerse alcohol en gel.

“¿Hola, qué tal, cómo le va señor? ¿Todo bien, señor? ¿Qué? ¿Viene a hacer la demanda? Con todo gusto, quiere que saque algún expediente?”, exclamó Feinmann, poniendo sanitizante en sus manos repetidas veces, y reiterándole al presidente de la Corte Suprema la pregunta sobre si tan complicado es hacer algo como lo que él hizo en su performance y que ponga dinero de su bolsillo.

L.L.

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