En la jornada del jueves, el ministro de Seguridad, Claudio Maley, recibió en su despacho a la familia de Luis Armando Espinoza, el hombre de la localidad de Melcho que fue encontrado sin vida después de una semana de intensa búsqueda y por cuyo caso permanecen detenidos nueve policías.

Maley manifestó ante la esposa y tres hermanos de Espinoza que no se aceptarán este tipo de conductas en la fuerza policial. “Esperamos que la Justicia llegue hasta las últimas consecuencias. No se toleran ni se tolerarán acciones que estén reñidas con la moral ni con el marco legal que debe tener un policía al cumplir sus funciones, y por eso desde el Ministerio siempre se instó a que la Justicia actúe sin ningún tipo de limitaciones”, señaló el titular de la cartera.

En la reunión estuvieron presentes la ministra de Gobierno y Justicia, Carolina Vargas Aignasse; el secretario de Seguridad, Luis Ibáñez; y el jefe de Policía, Manuel Bernachi; con el objetivo de ofrecer a la familia una respuesta conjunta. “Se trató de un diálogo ameno que dio lugar a que la familia nos expresara que se sienten satisfechos y contenidos por haber sido convocados a encontrarse y expresar sus inquietudes”, contó Ibáñez.

“Desde el Ministerio se les brindó la garantía de que, como ya habíamos informado, en lo que compete a lo administrativo y a la fuerza policial, la decisión sobre las personas implicadas ya está tomada: se va a seguir todo el proceso para que sean separados de la institución y puestos a disposición de la justicia”, aseveró el funcionario. “Por su parte, la familia expresó que no creen que se deba responsabilizar a toda la institución policial del aberrante hecho ocurrido, porque se trató del accionar individual de los implicados, que ya están acusados judicialmente”, explicó Ibáñez.

La fuerza policial trabajó desde un principio con la Fiscal de Instrucción Mónica García de Targa en la investigación judicial para otorgar la mayor transparencia posible al procedimiento. En un primer lugar, se tomó la decisión administrativa vinculada a la separación del personal con el pase a disponibilidad de los policías involucrados en el operativo en el que Espinoza fue visto por última vez con vida. Además, se ofrecieron todos los recursos humanos y logísticos de la fuerza para el trabajo de búsqueda y posterior hallazgo del cuerpo de la víctima de 31 años, y se aplicó el recambio completo e inmediato de los comisarios y jefes que se desempeñaban en la Comisaría de Monteagudo y en diferentes áreas de la Unidad Regional Sur.