En el santuario del terror había fotos de “Marito”, el pibe descuartizado en Quimilí

3525   30/11/2017 Lopez Jorge

Los canes del Grupo K9 de la Policía de Río Negro ingresaron a la casa de Miguel Ángel Jiménez. El inmueble está ubicado en calle Mitre casi Absalón Rojas del barrio Colón. La fachada del hogar de familia típica de la zona tiene en el techo dos imágenes de cemento de un gallo. El ave tiene las alas doradas con terminaciones rojas.

La primera habitación es un living, donde la familia tiene diversas imágenes religiosas y estampas de santos. Los perros recorrieron el sitio. Pero uno de ellos se detuvo y comenzó a ladrar al frente de un armario. Apenas se abrió una de las puertas, se descubrió un santuario.

Los policías encontraron pergaminos y diversas imágenes a quienes Miguel Ángel y su actual pareja les rinden culto. Encontraron anotaciones y fotografías que serían de “Marito” y de su padre, que casualmente sería amigo de Jiménez. Además, se hallaron recortes de diarios nacionales e impresiones, donde se detallaban pormenores del caso que conmocionó a Quimilí.

Los efectivos requisaron ayer la casa una vez más. Encontraron una ofrenda que habría sido realizada apenas los uniformados de la Policía Federal y los grupos especiales de Canes realizaron los trabajos de rigor, revelaron fuentes ligadas con la causa judicial.

Hallan fotos de Mario enterradas

Apenas iniciaron los rastrillajes en la zona donde un pueblerino encontró el cuerpo mutilado de “Marito”, los canes del Grupo Halcón K9 encontraron un macabro ritual umbanda que tenía como punto “flaco” a Mario Salto y a su hijo brutalmente asesinado.
Según se conoció, los perros encontraron en tierra removida recientemente en un monolito que fue realizado en memoria del alumno asesinado fotografías donde se pueden ver a “Marito” y a su padre. Se presume que habrían realizado “trabajos” para que el padre del desafortunado niño no continuara con la investigación del homicidio.

“Marito” tenía las manos en “posición de lectura”: El torso y las manos de la víctima fueron halladas en una bolsa, al ser examinados por los peritos, se determinó que las manos del alumno de 11 años estaban cruzadas por delante, en una clara situación de lectura para los umbandistas.

La Policía encontró manuscritos en las tres casas que pertenecen a Miguel Jiménez, donde había oraciones religiosas con nombres de las autoridades que investigan el caso, los nombres de los padres de “Marito” y fotos del menor. Todo será analizado los próximos días.

Llegan especialistas en Antropología

En los próximos días, la jueza de Transición Dra. Rosa Falco realizará la indagatoria a cada uno de los detenidos de la causa, donde se determinará la participación que tuvo cada uno de los ahora aprehendidos por el crimen.
Según se pudo saber, Miguel Ángel Jiménez (58) residente en el barrio Colón y su actual pareja, Arminda Lucrecia Díaz (57), del barrio Islas Malvinas, son considerados como los “cerebros” de un grupo de umbandistas que opera en la zona.
Los rituales umbandas son característicos Quimilí y son tratados como tabúes dentro de la comunidad. Rituales u ofrendas que los pueblerinos conocen y saben quienes los realizan, pero nadie se anima a revelar sus identidades.
Los elementos secuestrados de tres casas que pertenecen a Jiménez fueron trasladados a la sede de la Departamental 12ª de Quimilí y, además de ser peritados por los efectivos de la División Científica, serán examinados por expertos en Antropología y estudiosos de rituales, que llegarán los próximos días.
Además, se tratará de realizar las nuevas muestras de ADN y nuevos cotejamientos, con el fin de determinar quienes son los abusadores de “Marito”. Por otro lado, se esperan en los días posteriores nuevos allanamientos en domicilios de familiares de los dos detenidos del caso.

“El asesino de mi hijo estaba a mi lado en las marchas”

El peón rural mantuvo una intensa participación en la investigación de la causa y supervisó cada uno de los allanamientos realizados en la ciudad ayer.

Entre el trabajo y el sufrimiento por la abrupta y abrumadora muerte de su hijo mayor, Mario Salto caminaba las calles de Quimilí en busca de alguna respuesta. Golpeó puertas y logró reunir la fuerza necesaria para poder cargar en sus hombros a una familia que quedó sumida en el desconsuelo.
“Marito”, tal como lo recuerda su padre, era inquieto y alegre. Se caracterizaba por su sonrisa y mirada inocente. Desapareció cuando estaba pescando y lo encontraron violado y descuartizado en un basural. El hombre caminó incansablemente, hasta que la noche del martes vio a una persona, a quien consideraba su amigo, salir esposado de su casa y pudo mirarlo a la cara. Los canes del grupo Halcón K9 señalaron su casa como el sitio donde Marito había estado antes de su muerte.
“Nunca me imaginé ni pensé que el asesino andaba a mi lado en las marchas. Ahora siento y me doy cuenta que el asesino siempre estuvo a mi lado, porque hoy la Policía ha encontrado un montón de cosas que me dicen que él fue (por Miguel Jiménez)”, dijo aún conmocionado por el drástico giro positivo que dio la causa.
Entre lágrimas y con la voz quebrada, mirando hacia una de las casas que es propiedad de Jiménez y que fue allanada ayer, Mario indicó: “Creo que con el trabajo que está haciendo el grupo de canes tenemos una esperanza y estamos llegando a la verdad. Creo que con todo esto, mi hijo va a poder descansar en paz. Pienso que con estas detenciones se esclareció el hecho”.
Añadió: “El pueblo tomó conciencia de lo que pasó y que podría haber sido cualquier niño si el asesino seguía suelto, porque ‘Marito’ no fue elegido, fue tomado al azar. Lamentablemente, lo tomaron a mi hijo. Pero podría haber sido cualquier niño; ahora vamos a luchar para que la muerte de ‘Marito’ no quede impune y que no le pase a otro niño”, destacó el dolido padre.
Por otro lado, el peón rural aseguró: “Con todo esto, pienso que las madres van a tener un poco más de conciencia y van a cuidar a sus hijos. Como mensaje nos tiene que quedar que gracias al apoyo de la gente hubo la fuerza necesaria para no caer en la lucha. Siempre dije que iba a luchar hasta que el caso se esclarezca y hoy siento alivio porque su muerte tiene responsables”. Mario y Gladys, los padres de “Marito”, agradecieron el apoyo de la comunidad.

Miguel Jiménez llamaba a “Marito” como el “niño de los milagros”: “‘Marito’ va a ser un niño milagroso, porque va a hacer muchas cosas buenas por mucha gente. Él realizará milagros”, repetía.

Jiménez le había donado una vaca el fin de semana pasado a Mario Salto, para que la sorteara en un campeonato y recaudara fondos para gastos que tenía. Además, le habría ofrecido dinero.

La comunidad de Quimilí se mostró conmocionada por el gran despliegue policial y la aprehensión de los nuevos imputados del aberrante caso que consternó a todo el país.

“Hoy sé lo que pasó con ‘Marito’”

Gladys Ramos, la mamá de “Marito”, vive en una zona rural a escasos kilómetros de Quimilí. Acompañada por su familia y aún desconcertada por el giro inesperado y esclarecedor de la causa, presenció cada detalle de los procedimientos realizados.
Conmovida, dijo: “Hoy tengo una respuesta para mis hijos que siempre me preguntan dónde está ‘Marito’. Uno nunca se imaginó que este sujeto había hecho semejante daño a mi hijo. Hoy sé lo que pasó con él, pero nada ni nadie me devolverá a mi hijo”.

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