Le confundió el nombre y por celos desnucó a su pareja frente a sus hijos

3804   10/10/2017 Lopez Jorge

Maté a mi esposa, está en nuestra casa, me llamó por el nombre de otro y la maté”, entre otras palabras fue lo que habría manifestado Esteban Domingo Castaño (34) ante los policías de la comisaría de San Isidro, Valle Viejo, ayer pasadas las 7.30 de la mañana al entregarse tras asesinar a su pareja. Después de esa grave declaración, el individuo no habló más y la Policía inmediatamente lo arrestó en prevención. Casi en paralelo una comunicación a la comisaría solicitaba presencia policial en un domicilio en Sumalao. Era la casa en donde había ocurrido lo manifestado por el hombre. La familia había encontrado a Julieta Celina Herrera (29) sin vida sobre su cama al ingresar a la habitación.

El hecho de sangre, aún no encuadrado en un hecho de femicidio (ver relacionado), ocurrió en un domicilio ubicado en la calle España y Cristóbal Colón en el barrio Don Francisco, en Sumalao, Valle Viejo, en una habitación ubicada detrás de una casa en donde vivía la madre y el padrastro de la víctima.

Al confirmarse que efectivamente se trataba de una muerte violenta se cercó el lugar y se puso en conocimiento a la División Homicidios, Investigaciones y al fiscal en turno, Miguel Mauvecín. Efectivos de Homicidios buscaron a Castaño, el principal sospechoso del hecho, y lo trasladaron a la base de la División. Otro grupo trabajó en la escena del crimen.

En base a la información policial y judicial todo habría ocurrido alrededor de las 6 de la mañana. Castaño trabajaba como sereno en una escuela de El Bañado, cumplía un turno de 23 a 6 de la mañana. Ayer la docente que todos los días lo hacía firmar una planilla de asistencia llegó y no lo encontró.

Castaño se habría retirado antes de las 6 hacia su casa. En ella dormían en la misma habitación Julieta Celina Herrera “Cuni” y los tres hijos de la pareja de 13, 9 y 5 años. El individuo habría intentado mantener relaciones sexuales, allí habrían iniciado una discusión ya que presuntamente ella lo habría llamado por otro nombre. Enfurecido por los celos la tomó del cuello con sus manos y la desnucó. La discusión y presuntamente algún pedido de ayuda de la mujer habría despertado al más grande de los menores. El chico habría intentado evitar que su padre atacara a su madre y en eso se habría lesionado la muñeca pero su madre ya estaba muerta.

Con la mujer ya sin vida Castaño controló al menor y presuntamente mintiéndole que su madre solo estaba dormida, cargó a los tres niños en la moto y se los llevó a la casa de su madre en el barrio 140 viviendas en Valle Viejo.

Se entregó
Castaño llegó a la casa de su madre y le dejó a los niños. Antes de marcharse le habría manifestado “cuídamelos, yo sé que vos los amas”. La mujer lo habría notado raro y aunque le habría preguntado qué le pasaba, él le dijo que nada.

Castaño regresó a la escena del hecho, dejó la moto –que era de la víctima- en la casa, cerró la habitación, se marchó caminando a la comisaría y se entregó.

La madre de Castaño no se quedó tranquila, envió a los chicos a la escuela y le pidió a sus otras hijas que fueran a la casa ya que lo había notado raro y el más grande de los niños le habría contado que su papá le había pegado a su mamá. Cuando las jóvenes llegaron no pudieron ingresar y pese a que golpearon la puerta nadie las atendió. El padrastro de la víctima, que tiene su casa en la parte del frente, les abrió la puerta y allí encontraron a la mujer sin vida. Llamaron a la Policía. En la comisaría ya estaba el autor tras las rejas.

“Él decía que si no era de él no era de nadie”

Rosa Ontivero (foto), madre de Julieta Herrera, contó sobre su hija y la relación con el autor del hecho. Señaló que Castaño era “muy celoso” y “la perseguía a todos lados y además hoy me enteré de que cuando nosotros no estábamos en la casa él la sabía golpear”, relató la mujer. “A él le brindé todo, lo traté como a un hijo y mire cómo nos pagó”, señaló entre el dolor. “Estuve hasta las doce de la noche y ella me dijo que se tenía que acostar porque trabajaba igual que yo. Fue lo último que supe de ella”, relató desconsoladamente a multimedios El Ancasti la madre de la joven de 29 años. La mujer también comentó que fue su pareja, el padrastro de la joven quien encontró el cuerpo sin vida.

“La encerraba”
En medio del trabajo que realizaban peritos y policías en el lugar del hecho, una joven, que sería hermana de la víctima, gritaba entre llantos: “Adónde estuvieron ustedes (a los policías) cuando la encerraba junto a sus hijos y no la dejaba salir”.

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