Un infierno en Tucuman

La imprudencia tucumana y el calor que no tiene piedad

142   21/01/2016 Rogelio Parolo

Si el Servicio Meteorológico Nacional acierta con su pronóstico, el calor no tendrá piedad con los tucumanos durante lo que resta de la semana. El organismo prevé que hoy -como ayer- la máxima alcance los 37°. Mañana será peor: el mercurio de los termómetros trepará hasta los 39°. Esa será, también, la marca del sábado. Sólo para el domingo, cuando el pico de calor está previsto en otros sofocantes 38°, se avizoran posibles lluvias hacia la tarde.

En este contexto de temperaturas inclementes, la búsqueda de un chapuzón para mitigar la canícula se torna acuciante. Pero no importa cuán insoportable se torne el bochorno, nunca puede ser justificativo para la imprudencia.

Ayer, al igual que el martes, el lago San Miguel volvió a ser empleado como un natatorio público, a pesar de que durante el año pasado comprobó trágicamente, en dos oportunidades, su peligrosidad. En febrero de 2015 perdió la vida un hombre, cuyos datos no trascendieron; y el pasado 23 de diciembre se ahogó Eliseo de Jesús Ramayo, de 20 años.

Nadar en el espejo de agua del parque 9 de Julio está prohibido, como lo advierte la cartelería del lugar, razón por la que no hay guardavidas. El jueves pasado, además, que el secretario de Relaciones Institucionales de la Municipalidad capitalina, José Luis Avignone, pidió por nota a la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Provincia que la Policía custodie la zona y que, de ser necesario, detenga a quienes se bañen allí.

Los que disponen de piletas también deben tomar precauciones, en especial con niños y ancianos. Ayer se publicó que las consultas por golpe de calor, otitis y diarreas se incrementaron un 50% en los centros asistenciales tucumanos, donde recomiendan no tomar solar entre las 11 y las 16.

LE PUEDE INTERESAR
COMENTAR
ÚLTIMAS NOTICIAS