Hay acuerdo entre Cambiemos y el massismo para echar a De Vido del Congreso

900   19/07/2017 Lopez Jorge

Las elecciones están cerca y un paso en falso puede costar caro. Por eso, el massismo decidió acompañar a Cambiemos en su afán de expulsar de la Cámara de Diputados a Julio de Vido. Si juntan los votos, el exministro de Planificación del kirchnerismo, que asumió como diputado en diciembre de 2015, con el cambio de gobierno, será echado la semana que viene, en una sesión a 18 días de las primarias.

El oficialismo sostiene que De Vido está involucrado en un centenar de causas de corrupción y que por eso cabe la figura de “inhabilidad moral” establecida en el artículo 66 de la Constitución nacional, que establece que con los dos tercios de los votos y en sesión se podrá remover a un diputado o senador de la Nación.

El massismo reclamó darle a De Vido la posibilidad de defenderse y fundamentar la expulsión. Por eso, a De Vido se lo citará a la reunión de comisión para que amplíe el descargo que ya presentó por escrito este miércoles. En ese descargo De Vido señala que no está “condenado en ninguna causa”, por lo cual rechaza su expulsión y atribuye el intento de echarlo a razones políticas.

El acuerdo entre Cambiemos y el massismo –al que podría sumarse el Bloque Justicialista, que responde a los gobernadores del PJ– consiste en emitir el martes dictamen sobre la expulsión en la comisión de Asuntos Constitucionales y el día siguiente tratarlo en sesión.

Por ahora no tienen los dos tercios

Pero el objetivo de Cambiemos, ahora con el acompañamiento del massismo, no será sencillo: tienen que conseguir los dos tercios de los votos de los presentes para echar a De Vido.

Si estuvieran presentes en la sesión del miércoles que viene los 257 diputados, el oficialismo y el interbloque federal Unidos por una Nueva Argentina (UNA), que lidera Sergio Massa, juntan 123 votos. Deberían reunir 171. Es decir que, estando todos sentados, le faltarían 48 votos.

Los que rechazarán la expulsión son los 73 del Frente para la Victoria-PJ (incluido Carlos Heller, que tiene bloque propio pero es aliado) y los 5 del Peronismo para la Victoria: el diputado Remo Carlotto, de este último bloque, dijo a Los Andes que la expulsión de De Vido podría generar un precedente peligroso para el futuro.

Es decir que Cambiemos apuntará a los bloques que aún no se han expresado sobre la expulsión de De Vido.

El Bloque Justicialista, que es un aliado ocasional de Cambiemos en la sanción de leyes y está integrado por 17 diputados, se sumaría al acuerdo Cambiemos-massismo, aunque aún no lo habían confirmado. Lo mismo, los 8 de Progresistas y el sanluiseño Claudio Poggi.

En caso de que sí acompañen la expulsión, al oficialismo le faltarán 22 votos para echar a De Vido.

Los que tampoco han expresado sus posiciones son los 6 del Frente Cívico por Santiago (responden al exgobernador radical kirchnerista Gerardo Zamora), los 4 del interbloque Juntos por Argentina (del exmassista Darío Giustozzi), los 3 de Compromiso Federal (que responde a los hermanos Rodríguez Saá, que ahora apoyan la candidatura de Cristina Kirchner a senadora por la provincia de Buenos Aires), los 4 trotskistas los 3 del Frente para la Concordia Misionero (del exgobernador Maurice Closs), los 2 radicales tucumanos Teresita Villavicencio y Juan Casañas, los 2 los schiarettistas Andrés Guzmán y Ramón Bernabey, y los monobloques que integran Alcira Argumedo, Omar Plaini, Alfredo Olmedo, Héctor Daer, Graciela Caselles y Sandro Guzman. Es decir, 30.

Si el miércoles que viene estos 30 diputados levantaran la mano a favor de la expulsión, el oficialismo y el massismo tendrían los dos tercios. De cualquier manera, se trata de los dos tercios de los presentes. Las ausencias (gripes, viajes, compromisos) podrían hacer más ruido que silencio.

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