La pelea electoral

El “no” de Cristina y el temor a la “peor elección”

Hay cerca de una decena de precandidatos. La puja por la cantidad de listas y el pedido que rechazó la Presidenta

90   4/03/2015 Gastón Banegas

El sábado a la medianoche vence el plazo para el cierre de listas de quienes competirán en las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) de la Ciudad. En la cuenta regresiva el kirchnerismo que tiene un exceso nunca visto de candidatos, sólo acumula internas, tensión e incertidumbre.

En la Casa Rosada sostienen que todo se definirá con el lápiz de Carlos Zannini, secretario Legal y Técnico, a última hora. El kirchnerismo más duro sigue considerando por estos días, una lista única, medida rechazada por quienes quieren competir dentro del oficialismo y consideran que una única lista “deja afuera a todos los demás y no podemos darnos el lujo de hacer nuestra peor elección en la ciudad donde con lista única quizá no quedemos ni terceros”, expresó un alto funcionario del Gobierno que sigue de cerca las decisiones electorales.

La lista de aspirantes al Gobierno porteño es extensa y cada sector cuenta con su propia interna. Carlos Heller y Gabriela Cerruti no resuelven aún cuál de los dos será el referente de Nuevo Encuentro, espacio que lidera Martín Sabatella. Ambos se lanzaron como precandidatos y, para ganar tiempo, Cerruti fue la primera en plasmar sus intenciones en afiches. Heller lo hizo unas semanas después y no está dispuesto a bajarse.

En La Cámpora tampoco está dicha la última palabra. Aún no se definió si Mariano Recalde, titular de Aerolíneas Argentina, será el candidato o el diputado Juan Cabandié que en una reunión hace poco expresó que no estaba seguro de las PASO, señalando que una lista única sería la mejor opción. Por el contrario, el titular de la empresa aérea dijo a algunos dirigentes cercanos que no sería un mal camino la interna por la Jefatura porteña, pero no para la lista de legisladores y comuneros. La jugada es una lista única pero algunos sectores oficialistas no kirchneristas, buscarían armar su propia lista también. Andrés “Cuervo” Larroque oficia de mediador dialogando con diferentes sectores y a todos responde lo mismo: “Estamos conversando”. Todo se definirá en La Cámpora.

Bajo la consigna “volvamos todos a creer en Buenos Aires”, el ex jefe de gobierno Aníbal Ibarra quiere retornar a la contienda electoral y en los entretelones, le habrían prometido ir a las PASO y poner su gente en la lista de legisladores. Este “acuerdo”, que para algunos es un secreto a voces, sería entre Cabandié, Cerruti e Ibarra, que les garantizaría retenerseis bancas en la Legislatura (deberían orillar el 20%), asumiendo de antemano una derrota el 5 de julio.

Representando a otro sector pero dentro del oficialismo, está Gustavo López, subsecretario general de la Presidencia, quien decidió jugar como representante de Forja y como parte de Convocatoria Popular con el apoyo de agrupaciones como Miles (D’Elia), sectores de Movimiento Evita (Pérsico y Navarro).

El sciolismo también tiene su precandidato: Gustavo Marangoni, presidente del Banco Provincia que espera competir dentro del FPV. Y ayer se sumó el diputado Roberto Feletti que oficializó su precandidatura.

El presidente del PJ porteño, Víctor Santa María, es una pieza clave. Organiza las reuniones, da algunas definiciones, pero algunos dirigentes señalan que envía dos mensajes: “Hacia afuera a todos les dice que juegue, pero adentro sólo juega para La Cámpora”, expresó una fuente oficial. El kirchnerismo aspira a retener sus 20 puntos históricos, pero los menos optimistas creen que ninguno del extenso listado, logra captar ese caudal.

Cristina Kirchner, ante el pedido de “fondos” para la campaña electoral, envió su mensaje y dijo que no pondrá “un peso en la Ciudad”, preparándose para la derrota.

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