"Cincuenta disculpas"

Las 50 sombras de José

85   27/02/2015 Rogelio Parolo
-PIDO DISCULPAS (por la discriminación) porque soy el único tucumano que pudo (ya nadie más podrá) ser elegido gobernador tres veces seguidas. La Corte Suprema de Justicia lo determinó y yo la acato.
-PIDO DISCULPAS también por no haber acatado los fallos de la Justicia (que respeté siempre, pero con esta excepción) que ordenaba pagar diferencias a esos pobres jubilados. Los de la plaza y los otros que no pueden marchar. Y los que se marcharon a otro mundo donde seguramente hallaron la paz que aquí no tenían. Ruego por ellos.
-PIDO DISCULPAS por haberles pedido a mis legisladores que vuelvan a prorrogar la Ley de emergencia económica porque pagando todas las deudas no se puede gobernar. Si hubiéramos impulsado la aplicación constitucional de la auténtica coparticipación federal  nos hubiera permitido contar con fondos frescos para obras que necesita la gente.
-PIDO DISCULPAS por autorizar el aumento del inmobiliario tantas veces y del agua.
-PIDO DISCULPAS –hablando del agua- por haber dejado prescribir (no sé cómo se nos pasó) el derecho de la Provincia (que es de todos) a reclamarle judicialmente a Aguas del Aconquija por sus incumplimientos de pagar las multas y por el agua-barro, ¿se acuerdan? ¡Menos más que la Nación nos refinancia algo más de 150 millones de dólares por el fallo del CIADI que nos impusieron!
-PIDO DISCULPAS por no haber realizado ninguna obra de importancia en esta década para asegurar agua los tucumanos.
-PIDO DISCULPAS por haber exagerado en el nepotismo pero la verdad es que no se puede confiar sino en los que uno conoce, por sangre. Lo malo es que me imitaron legisladores, intendentes, concejales.
-PIDO DISCULPAS -de corazón- por adquirir por 37 millones de dólares – en plena emergencia económica-  un avión sanitario que lo utilicé muchísima más veces que los necesitados por urgencias de salud. Tengo presente el triste caso de la beba Morena Caciccio Fernández que murió en octubre del 2012. Claro, se alquiló entonces un avión sin incubadora (tenía sólo 10 meses) y llegó muerta en brazos de su padre a Buenos Aires. Ruego por ella y por su familia.
-PIDO DISCULPAS por los saqueos de diciembre de 2013 que no nos dio tiempo a nada en el plan contingente de seguridad de fin de año que elaboramos con nuestros expertos por lo que me vi obligado a proceder al resguardo de los saqueos de los bienes de la concesionaria de la mi familia. Ustedes saben, la familia es sagrada.
-PIDO DISCULPAS, porque no dimos todas las filiaciones de todos los muertos en esas jornadas de luto.
-PIDO DISCULPAS por ese taficeño muerto de apellido Valdez, de 54 años, aplastado por las tribunas precarias (total eran para un día nomás) durante al acto patriótico del 9 de julio de hace unos años en el hipódromo  (ya no en Plaza Independencia) para honrar a nuestra presidenta.
-PIDO DISCULPAS por haber expresado y se publicó en La Gaceta el 01/07/ 2012 mis palabras: “Nunca hubo bolsones” (en tiempo eleccionario,  se entiende). “Por lo menos nunca dimos bolsones”. Y por la polenta podrida que no pudimos entregar a las madres embarazadas y a los niños.
-PIDO DISCULPAS a quienes fueron mis ex-correligionarios  por haber modificado mi posición política –y la de toda mi familia- colonizando el partido que fundara Perón y a los “peronistas de la primera hora” por haber ocupado su propio espacio relegándolos a la nostalgia de otros tiempos. Y a esos compañeros que no hayamos aprendido toda la letra de la marchita.
-PIDO DISCULPAS porque nuestro ministro de Salud Yedlin haya organizado cursos que no sólo no se hicieron sino que ordenó  pagar. Pero el Tribunal de Cuentas, que para eso está, lo sancionó con multas de cinco sueldos. Bien hecho.
-PIDO DISCULPAS por proponerlo como precandidato a intendente.
-PIDO DISCULPAS por las dudas y controversias que subsisten sobre los datos estadísticos de mortandad infantil en la provincia.
-PIDO DISCULPAS por haberle hecho creer al pueblo de Tafí Viejo que íbamos a poner a funcionar un tren con esta capital. y por no haber reclamado a la Nación por esta burla al pueblo, ferroviario como pocos.
-PIDO DISCULPAS por cerrarle el paso tantas veces a un excelente abogado (creo que se llama Carlos López) que triunfa en los concursos aunque el gobernador tiene facultades discrecionales para señalar a quien transforma en juez o fiscal.
-PIDO DISCULPAS por haber provocado el vaciamiento de más de la mitad de jueces y fiscales ofreciéndoles créditos inmediatos y blandos de la Caja Popular para que regularicen su situación previsional y puedan rápidamente jubilarse con el 82%. Nunca pensé que se tardaría tanto en llenar las vacantes en la justicia que por esa causa se hizo más lerda de lo que es.
-PIDO DISCULPAS por no haber constituido, como manda la ley de hace unos años, el Tribunal Fiscal de la Provincia, garantía de los contribuyentes. De todos modos el “tribunal” es el mismísimo ministro de economía, según la ley. Toda una garantía de imparcialidad.
-PIDO DISCULPAS por tantos ómnibus, a pesar de la emergencia financiera,  que contratamos para traer gente –siempre pienso en lo importante que es la gente para la que trabajamos fuerte- a los actos sobre todo cuando viene la presidenta.
-PIDO DISCULPAS por no haber acatado lo que me obligaba a hacer la ley de derogación de las “donaciones” de casi 13.000 hectáreas en El Mollar al Ejército en tiempos del “Proceso”). No es fácil enfrentarse a una fuerza armada.
-PIDO DISCULPAS por haber intervenido la Caja Popular, al igual que  IPACYM, SEPAPYS, Instituto de Seguridad Social e Instituto de la Vivienda, sin que en 12 años pudiera normalizarlos. Tal vez hubo incumplimiento de los interventores.
-PIDO DISCULPAS por el incremento de la planta estatal de 32.000 cargos desde que asumí. Era necesario dar trabajo a la gente aunque igual me disculpo porque así es más cara la administración y me vi obligado –contra mis deseos- a aumentar la recaudación modificando el  inmobiliario y los ingresos brutos y otros rubros.
-PIDO DISCULPAS de todo corazón a ese padre que admiro en su lucha por justicia para que Paulina Lebbos descanse en paz. Ruego por ello; PIDO DISCULPAS por el accionar de los policías que tergiversaron los hechos y falsearon pruebas; PIDO DISCULPAS por la ocurrencia del fiscal Herrera a cargo de la investigación inicial del aberrante crimen de ir a mi domicilio particular tal y como se documentó en un medio gráfico local; PIDO DISCULPAS porque este gobernador, a pocos días de trascendido el hecho dijera públicamente que ya se conocía el nombre del autor del crimen. Y por no concurrí a la justicia y revelar lo que sus informantes le arrimaron en secreto.Me voy con un gran dolor.
-PIDO DISCULPAS por cómo un fiscal (esta vez Albaca) paralizó las actuaciones con la anuencia notoria de quien debió -por las incumbencias de su cargo- contralor y guiar la investigación, el ex ministro fiscal de la Corte, De Mitri. Este gobernador con el Poder Judicial no se mete. Le queda la satisfacción de que ambos están fuera del Poder Judicial. Claro, no los eché, se jubilaron con el 82%.
-PIDO DISCULPAS por esos “gastos sociales” de los legisladores  que al decir del mismísimo presidente del Tribunal de Cuentas, nada menos, no se puede saber cuánto es en razón de que se incluyen en una partida global. Como este gobernador no se mete con la Legislatura no puedo hacer nada, sólo disculparme.
-PIDO DISCULPAS por las candidaturas testimoniales y por los sistemas de acoples que hemos diseñado para asegurar la verdadera democracia de las mayorías aplastantes.
-PIDO DISCULPAS por la costosa alfombra roja que preparamos al comienzo de nuestra gestión para los inversores que en su gran mayoría invirtieron a otras provincias. Y por tantos lugares de juego en los nuevos hoteles y otros lugares que hemos autorizado. Claro que es por la gente, la gente nos pide maquinitas y casinos y en eso no fallamos. Cristóbal López, que de esto sabe, nos señaló tácitamente el camino.
-PIDO DISCULPAS por las inundaciones. No las provocamos, son fenómenos de la naturaleza que nos acompañaron estos doce años de gobierno. Pero que la gente se quede tranquila, les enviaremos ayuda propia y de la Nación como lo venimos haciendo año tras año, doce veces ya.
-PIDO DISCULPAS por no haber preparado a tiempo un plan digno de la celebración del Bicentenario de la Independencia ni proyectado una obra de importancia que lo recuerde. Me queda, sin embargo, la certeza que desde la Nación aportarán todos los elementos para una  celebración como se hizo en Buenos Aires por el otro bicentenario, el de la Revolución de Mayo de 1810. En realidad, ahora que lo medito, es una celebración nacional por excelencia y debe ser la Nación la que se ocupe, no Tucumán, en emergencia económica, por ley.
-PIDO DISCULPAS a la prensa que, si bien fue a veces muy crítica de nuestra gestión en reiteradas ocasiones lo que nos molestó en su momento, jamás dejó de publicar las  salidas diarias que hacíamos para inaugurar obras, así haya sido el  cordón cuneta de una sola cuadra. La gente es lo que importa aunque a veces la oposición  nos ponía palos en la rueda.
-PIDO DISCULPAS por haberle sustraído a los televidentes tucumanos  el Canal 10 creado por la UNT y haberlo convertido en vocero excluyente de mi gobierno. Era necesario informar a la gente lo que hacíamos y ese es transparencia.
-PIDO DISCULPAS por haber adherido a una convocatoria del entonces presidente Kirchner que junto a otros gobernadores, viajamos a Santa Cruz para respaldar al gobernador que resistía en una exaltación de federalismo y autonomía provincial una disposición de la Corte Suprema de Justicia de la Nación que obligada a reponer un fiscal en la provincia, despedido por Kirchner cuando era gobernador. Udes. saben que en política provincial es mejor no contradecir al mandamás nacional.
-PIDO DISCULPAS por haber alentado que se hagan obras sin licitación pública. No nos pareció mal que se dictara una ley por la Honorable Legislatura que autorizó en una sola persona (el vice-gobernador con licencia extendida) las facultades de contratar estudios de arquitectura, empresas constructoras y proveedores de equipamientos y muebles. Y que con inteligencia se supo sortear el estricto régimen de la ley de emergencia financiera. Por eso en tiempo récord hicimos ese hermoso palacio de cristal y cemento donde tienen su sede, nada menos, que los representantes del pueblo.
-PIDO DISCULPAS por los desajustes que se cuestionaron en la constitución que se reformó en 2006. La Convención reformadora hizo  un trabajo arduo y debo decir satisfizo plenamente el propósito que la convocaba aunque no se resolvió la autarquía del Poder Judicial; no se aprobó la revocatoria de mandatos, la policía judicial, ni se consolidó en los hechos la autonomía municipal.
-PIDO DISCULPAS porque seguimos sin saber cómo combatir el tráfico y consumo de droga que crece día a día y que tanto daño hace a nuestros jóvenes. Me iré con ese dolor.
-PIDO DISCULPAS especialmente a los esforzados policías viales y los médicos y personal del SIPROSA que secuestraron el auto de una hija mía cuyo control de alcoholemia en una madrugada era indicador de grave riesgo. Debí felicitarlos públicamente y recompensarlos con un reconocimiento especial en sus respectivas fojas de servicio. Agradecido este padre porque protegieron la integridad una ciudadana, esta vez mi hija y disculpándose este gobernador por haber acallado el asunto en su tiempo.
-PIDO DISCULPAS por los arrebatadores, por los asaltos. Pero, sobre todo por los crímenes de todo tipo que se comenten y por la lentitud de la justicia en resolver los casos y que pese a tantos móviles y personal policial incorporado la criminalidad crece y la seguridad es relativa, lo confieso. Y me asusta. Me iré con ese dolor.
-PIDO DISCULPAS por la seguridad extranjera que debí contratar para asegurarme de que los teléfonos de Casa de Gobierno no estaban pinchados por organizaciones criminales.
-PIDO DISCULPAS, esta vez a los representantes del pueblo que es lo mismo que pedírselas a toda la gente por la cantidad de proyectos y leyes que envié quitándoles iniciativa. Fue, confieso, con el propósito de aliviarles la tarea con leyes bien escritas, prolijas elaboradas por mi equipo de Casa de Gobierno.
-PIDO DISCULPAS por inmiscuirme en la autonomía de la UNT. Sólo quise aportar a la consolidación del sistema de excelencia de la UNT, donde me gradué.
-PIDO DISCULPAS por haber utilizado tantas veces el avión sanitario para ir a los frecuentes actos de convocados por Cristina. Sólo para aplaudirla.
-PIDO DISCULPAS por esa celebración patria del 9 de julio, a puertas cerradas para el pueblo en el Teatro Mercedes Sosa,  presidida por el vicepresidente Boudou, que justa o injustamente está imputado de delitos.
-PIDO DISCULPAS por el caso de Marita Verón y por el comportamiento vergonzoso de los jueces de la Cámara Penal que absolvió a todos los imputados  pero, no obstante, se sabe que este gobernador hará todo lo necesario, hasta el último día en que ocupe el sillón de Lucas Córdoba, para que desde la Justicia se imponga, finalmente, la condena que todos esperamos, con los jueces que sea. Y como sea.
– PIDO DISCULPAS a los que me acompañaron en la función y en el apoyo desde el pueblo por no haber ejercido el derecho y la prerrogativa –podía hacerlo por los números en la Legislatura (43 legisladores oficialistas sobre 49) de reformar nuevamente la constitución para habilitar dos períodos más o sin límites. Pero no lo hice, aunque me disculpo por las  expectativas  que se pudieron crear entre los que me siguen desde hace casi doce años.
– PIDO DISCULPAS, finalmente, por todos los errores cometidos. Por lo que no hice pudiendo haber hecho y por lo que hice mal sin darme cuenta de cuándo afectaba a la gente. Cincuenta disculpas, “de corazón”. Aunque, no obstante, nadie dejará de reconocer todo lo que hemos hecho. Todo. Lo bueno y lo malo.
Gracias, comprovincianos. Discúlpenme por favor, como lo acabo de pedir, humildemente.
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