Dos motochorros golpearon salvajemente a una jubilada

La víctima fue atacada cuando se dirigía a misa

1102   29/04/2018 Juan Silver

María Inés Gallardo se convirtió en otra víctima de la inseguridad en Tucumán. El Domingo pasado vivió una experiencia de la que todavía no puede sobreponerse. Ocurrió cerca de las 19.30, en el barrio Juan B. Terán, en la zona sur de la Capital

 

Cuando la mujer se dirigía a misa en la iglesia San Benito de Murcia, ubicada en avenida Alem al 1.800 fue interceptada por dos motochorros que la golpearon salvajemente para robarle la cartera y un celular

 

. “Me dirigía a misa. Caminé unas tres cuadras hasta que me sorprendieron. No los había visto. Estaban ocultos”, relató.

 

Los autores del brutal ataque serían dos jóvenes de unos 30 años, que merodeaban a bordo de una motocicleta la plaza ubicada en la esquina de Lavaisse y Próspero Mena. “Sentí tanto miedo que ni siquiera podría describirlos. Fueron pocos minutos, pero sentí mucho miedo. Me hicieron daño física y psicológicamente”, dijo.

 

“Me dañaron física y psicológicamente”, confesó Gallardo. La gaceta / foto de Antonio Ferroni

 

Uno empuñaba un arma de fuego, y su cómplice, un cuchillo de grandes dimensiones “como los de las carnicerías”. Sin mediar palabra, se le abalanzaron. “Me pusieron la pistola en la cabeza y el arma blanca, en el estómago”, describió. Le taparon la boca y comenzaron a pegarle golpes de puño y patadas. La despojaron de una pequeña cartera con su celular, documentación personal y dinero.

 

“Hacela ‘boleta’”

 

Desesperada por huir, ella le mordió la mano a uno de los ladrones. Eso los enfureció aún más. “Me tiraron al piso y me siguieron pateando. Yo no podía mantenerme en pie. Comencé a pedir ayuda a gritos y entonces salieron a ayudarme los vecinos que estaban en misa”, manifestó.

 

Entonces, los violentos motochorros escaparon. “Tenían la intención de matarme, uno le decía al otro ‘¡hacela boleta y vamos!’”

 

Tras el ataque, la señora fue llevada por un vecino hasta su domicilio. Luego fue asistida en el hospital. “Sufrí un desprendimiento de retina. Si el tratamiento no funciona posiblemente pierda la vista del ojo derecho”, se lamentó.

 

Las heridas fueron constatadas por un médico de la Policía. La denuncia policial fue radicada en la comisaría 13ª. “Creo que en el barrio estamos bastante desprotegidos; ya hubo otros robos a vecinos en la misma zona. Yo pienso que hay una inseguridad total”, concluyó.

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