Caso Daiana Garnica: Liberaron a siete de los diez policías que habían sido detenidos

524   21/06/2017 Juan Silver

El lunes al mediodía, el fiscal Claudio Bonari ordenó el arresto de 10 de los efectivos que estuvieron trabajando en el caso de la desaparición de Daiana Garnica, para exigir explicaciones por el extravío de una prueba. A última hora de ese día liberó a siete de ellos, de la división Homicidios. Los restantes fueron puestos a disposición de la fiscalía de turno, a cargo de Mariana Rivadeneira, quien ordenó que no se adoptara ninguna medida en contra de ellos, por el momento.

 

Según afirmó Bonari los testimonios permitieron comprobar que la custodia directa de los elementos perdidos habría estado a cargo de personal de Laboratorio y Medicina Legal. “Se pidió para ellos la formación de un sumario administrativo que será informado al ministerio de Seguridad, y un sumario penal. Lo que se le pidió a la fiscalía de turno es que investigue si podría haber un incumplimiento de los deberes de funcionario público, o algún delito contra la administración. Al resto, se lo deslinda de la responsabilidad”, explicó.

 

Las pruebas que no aparecen fueron recolectadas en una de las innumerables visitas que se hicieron al horno ladrillero en el que trabaja el principal acusado del caso, Darío Suárez. Los implicados en el sumario de Bonari, dos mujeres y un hombre, trabajaron como auxiliares de la Justicia durante todo el caso.

 

Más allanamientos

 

Durante el lunes, se ordenó que la Policía Federal allanara los laboratorios de la Policía de Tucumán y sacara de allí todas las pruebas del caso. Según decidió el encargado de la investigación, los efectivos de la provincia quedaron desplazados de esta causa. Ese día también se ingresó a la casa de algunos de los efectivos que estaban prestando declaración, pero allí no habrían hallado nada referente a la causa. Ayer, los federales siguieron con los operativos para quedarse con todas las muestras.

 

“Cuando se termine el traslado, se va a tener que abrir todo en presencia de las partes para ver qué es lo que está faltando”, señaló el fiscal. Según trascendió, se busca especialmente una pieza del tamaño de un encendedor que se incautó ante la posibilidad de que fuera un resto óseo. Su ausencia fue notada la semana pasada, cuando se abrieron los sobres para realizar pericias en la Dirección de Investigaciones. Las pruebas que sí estaban dieron un resultado negativo.

 

Tres posibilidades

 

Dentro de la investigación, se barajan tres posibilidades. La primera es que, intencionalmente o no, se hayan perdido y ya no estén en los depósitos de la fuerza. En la edición de ayer, Bonari se mostró escéptico ante este panorama: “Acá no se puede perder nada”, advirtió. Fuentes del caso comentaron que se mostró enfurecido cuando le comunicaron que no encontraban una pieza. Por otro lado, según deslizaron fuentes que conocen desde adentro la causa, la prueba se habría “traspapelado” y sería cuestión de tiempo para encontrarla.

 

La última posibilidad es la que le dijeron los especialistas al fiscal: “Estas pruebas se guardan en frío. Lo que me explicaron es que esta prueba se pudo haber desarmado por estar calcinada. Si eso es lo que ocurrió, habrá que demostrarlo”.

 

Además del malestar con que la Policía tomó estas medidas, según fuentes de la fuerza consultadas, los investigadores judiciales también deben lidiar con dos presiones muy grandes: la de la sociedad, ya que este caso tomó trascendencia nacional, y la del ministro fiscal Edmundo Jiménez, que ya calificó al hecho como gravísimo. “Los policías tienen un protocolo que respetar y aquí seguramente hubo un incumplimiento de normas que se tienen que investigar. Es la primera vez, desde que estoy a cargo del Ministerio Fiscal, que sucede algo de esta gravedad”, advirtió.

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