Cerca de 100 mil tucumanos salieron a marchar en contra del aborto

254   11/06/2018 Lopez Jorge

El médico se emociona y hace lagrimear a más de uno. “¡Si esto no es vida, mi Dios, entonces qué es!” exclama con la voz quebrada por la emoción mientras miles de ojos se asoman al silencioso mundo intrauterino, a través de dos pantallas gigantes. En la plaza Independencia, un pequeño corazón de 14 semanas se vuelve protagonista con su latido apurado. A un costado, su mamá, panza arriba, ríe feliz. Esta ecografía en tiempo real se convirtió en el momento más sensible para la multitud que ayer se congregó para manifestarse a favor de la vida, a dos días del debate del proyecto de despenalización del aborto en la Cámara de Diputados.

La marcha “Salvemos las dos vidas” arrancó desde el Monumento al Bicentenario, donde se dieron cita familias completas, grupos de jóvenes y muchos niños. Varios colectivos y autos particulares llegaron en caravana desde los cuatro puntos cardinales de la provincia. Los colores magenta y celeste encendieron la manifestación, que aunque tenía carácter de protesta, no evitó el espíritu festivo de los jóvenes. Cantos en favor de la vida, pañuelos con la leyenda “Salvemos las dos vidas” al cuello, como pulsera o como vinchas, globos blancos y rosados, carteles de “No al aborto” y atractivos muñecos, encabezada por Merceditas (que representa a un bebé de 14 semanas) caracterizaron la marcha, que es la tercera que se realiza en Tucumán. Las banderas argentinas estuvieron presentes en toda la jornada.

El padre Marcelo Barrionuevo, párroco de la Catedral, informó que unas 100.000 personas participaron de la marcha. Más de 10 cuadras se desplazaban rápidamente por avenida Mate de Luna hasta la plaza. Al pasar por la Maternidad, las pacientes internadas se agolparon en las ventanas para expresar su apoyo. Al pasar el puente Lucas Córdoba, unos 200 médicos vestidos con delantal blanco expresaron a través de pancartas su decisión de no participar en abortos. Todos tenían carteles que rezaban “Conmigo no cuenten”.

Las iglesias evangélicas participaron en bloque. Unos 40 pastores de la Federación de Iglesias Evangélicas de Tucumán y del Ministerio de Amigos con Propósitos (MAP) caminaban con una extensa pancarta a favor de la vida. “Es maravilloso que la defensa de la vida nos haya unido a católicos y evangélicos, y también a nuestras iglesias cristianas entre sí”, dice emocionado el pastor de la iglesia Dokime, Daniel Soraire.

La gruesa columna llega a la plaza con distintos cánticos. Cuando parecía que ya no entraba un alfiler más frente al escenario, ubicado en Laprida y 24 de Septiembre, en pantalla gigante se ven las imágenes que emite el dron. Muestran que todavía faltan seis cuadras de personas. El acto arranca antes de que lleguen todos evitar la espera de los primeros, y aún así termina una hora después de lo previsto. Un grupo chicos con Síndrome de Down suben al escenario y regalan el momento más emotivo de toda la marcha. Una canción que habla de alegría de vivir. Llevan un cartel que dice: “¡No permitas que nos aborten!”

PETITORIO
Tres diputados por Tucumán firmaron un compromiso de buena voluntad 

Los representantes por Tucumán en Diputados Beatriz Ávila, José Cano y José Orellana fueron aplaudidos al subir al escenario para manifestar su opción por la vida desde la concepción. Además se leyó un petitorio sobre: 1- la inconstitucionalidad del proyecto y el hecho de que se altera el ejercicio de la medicina. 2. “Que crea un nuevo delito para punir a los médicos con una figura agravada si nace con vida el niño por nacer”. 3- Que se trate en Diputados el proyecto de Protección de la Mujer Embarazada y el Niño por Nacer que se viene presentando desde hace años. 4- Que sea ley en la provincia el proyecto de sistema integral de protección del Niño por Nacer y la Mujer Embarazada impulsado por el Observatorio de la Vida.

Un milagro
“Sólo me importaba la vida de mi hija”

“Fue un embarazo muy complicado. A los cinco meses ya parecía que la iba a perder a mi hija. Estaba más en el sanatorio que en la casa. Pero a mí sólo me importaba la vida de mi bebé” dice feliz Nancy del Valle Delgadino, de Villa Mariano Moreno. Está con su hija Isabel Figueroa (26 años), a quien no deja de abrazar. La joven tiene neurofibromatosis de órbita derecha y cinco cirugías en su pasado. “La Virgen me ayudó. El día del parto yo sentí que unas manos se apoyaban en mi vientre y fue entonces cuando nació mi hija, fue un parto sin dolor”, cuenta emocionada.

Con una misión
Flor vino al mundo para sembrar amor y unión

En la familia de los Von Büren, Flor es una más. Los ocho hermanos están pendientes de ella. Germán (18 años) empuja el coche, Helena, Isaías y Luisito no la pierden de vista. “Somos su hogar de tránsito. Flor tiene cuatro años y estaba en la Sala Cuna, también en el hospital largo tiempo. Tiene parálisis cerebral”, explica Guillermo el papá. Raquel Terán, la mamá, sonríe con dulzura. “Ella ha venido al mundo con una misión muy grande. Ella tiene el don de despertar el amor en todos los que la conocen”, dice esta mamá del corazón. Flor pronto será dada en adopción.

El interior
Toda la provincia estuvo presente en la marcha

Unos 15 colectivos de distintos puntos cardinales de la provincia se sumaron a la marcha. Muchos intendentes y delegados comunales ayudaron al traslado, en virtud de haberse declarado municipalidades o comunas pro vida. Entre ellas están Monteros, Trancas, León Rougés, Famaillá, Tafí del Valle, Alberdi, la capital tucumana, entre otras. En la foto, devotas del grupo de Jesús de la Divina Misericordia de Colombres. Como ellas, muchas delegaciones vinieron a la ciudad con imágenes de sus santos patronos y de la Virgen de la Merced, liberadora de cautivos.

Médicos
“Sí a la vida”, “no cuenten conmigo”

Los médicos se distinguieron por sus delantales blancos. Se ubicaron en las veredas altas de la zona conocida como el Alto de la Lechuza. Más de 200 profesionales, entre médicos y enfermeras se dieron cita en la marcha para expresar su posición a favor de la vida. Cabe recordar que el consejo directivo de la Facultad de Medicina de la UNT en sesión extraordinaria se pronunció en favor de la vida. “Los médicos hemos sido formados para salvar vidas, no para matarlas” rezaba un cartel que empuñaba una joven médica.

Eco en vivo
Miles de ojos espiaron al bebé dentro del vientre

“Esta es la ecografía más emocionante de mi vida”, dice casi entre lágrimas el doctor Roberto Spelzini. “Aquí se ven las cuatro cavidades del corazón, esta es la cabecita…Miren, nos está sacando la lengua”, se sorprende mientras va mostrando las imágenes que entrega el ecógrafo en dos pantallas gigantes. La bebé se llama Sarita y tiene entre cuatro y cinco meses de gestación. Después hace una segunda ecografía, a una mamá de 14 semanas. “Miren como se chupa el dedo, tiene la boca entreabierta”, cuenta. El público se maravilla al ver como late el corazón”.

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