Manzur llamó a Massa y le ofreció su apoyo para octubre

674   18/08/2017 Lopez Jorge

Juan Manzur se comunicó con Sergio Massa para ofrecerle ayuda para las elecciones generales, con el objetivo de evitar una victoria de Cristina Kirchner en octubre y de esa manera inicie un camino de regreso para volver a diputar la conducción del peronismo.

“Contá conmigo para traccionar los votos a Randazzo, que le clavó el último clavo al cajón del PJ bonaerense”, fue la frase del gobernador de Tucumán que retumbó en los oídos del líder del Frente Renovador, que este miércoles la repitió en la reunión de análisis del decepcionante resultado de las primarias que mantuvo con sus dirigentes.

Manzur le agradeció a Massa el apoyo que le dio en Tucumán, donde el armado del tigrense se sumó al espacio del gobernador, que terminó aplastando al radical José Cano por más de diez puntos, un resultado que indignó a Macri.

Pero la preocupación de Manzur es Cristina, sabe que si la ex presidenta gana en octubre se convertirá en un factor ineludible en la interna peronista, que acaso complique la renovación que la mayoría de los gobernadores creen necesaria para volver a tener chances de ser gobierno.

Y no está solo: Sergio Uñac, gobernador de San Juan, visitó el lunes a Miguel Pichetto, siempre a cargo de las inquietudes de los mandatarios peronistas. Lejos de hablar de una victoria peronista en Buenos Aires, en un desayuno con diplomáticos, el rionegrino criticó a la ex presidenta por no darle interna a Randazzo.

“Si hubiéramos dado la primaria en el marco del peronismo, ese histórico espacio nacional, hoy estaríamos computando 35 puntos más otros 5 puntos, con lo cual el peronismo hubiera sido la primera fuerza dominante de la provincia de Buenos Aires, con proyección a octubre”, se lamentó. Sin embargo, todavía no pidió resolver el escrutinio provisorio que tiene el vilo a su ex jefa.

Randazzo fue una esperanza para los gobernadores y Pichetto puso la cara para protegerlo, por lo que su fracaso es también el de ellos, que no supieron repuntarlo ni aún con el sello PJ en sus manos.

Entre los gobernadores hay temor de que el escrutinio definitivo confirme que Cristina ganó las primarias y esto la deja en mejores condiciones para las generales de Octubre, sonde si se terminara imponiendo, acaso puje por recobrar su liderazgo en el peronismo, tras la ola de derrotas de gobernadores de peso, como Juan Schiaretti (Córdoba) y Carlos Verna (La Pampa).

Otros ganadores como Sergio Casas (La Rioja) y Domingo Peppo (Chaco), tampoco están interesados en recibir órdenes de la ex presidenta. No así Gildo Insfrán (Formosa), quien volvió a ganar pero empezó a tener problemas para mantener el voto en la capital de su provincia.

Cristina, además, se adjudica la victoria de Agustín Rossi en la interna peronista de Santa Fe y las de Martín Pérez en Tierra del Fuego, Ricardo Fueyo en Chubut y María Emila Soria en Río Negro.

Además, el intendente de Tartagal, Sergio Leavy, cercano a la ex jefa de Estado, quedó segundo en la interna de Salta a sólo dos puntos de Martín Grande, protegido de Juan Manuel Urtubey.

Massa ahora apunta a morder votos de Cristina porque sus análisis le indican que ya no tiene espacio para robarle votos a Cambiemos. Por eso evalúan por estas horas moderar las críticas a Macri y centrarse en la ex presidenta.
Urtubey festejó el triunfo como un trampolín para 2019, pero pronto sus pares supieron que el peronismo, para ser el más votado, necesitó del kirchnerismo. Un golpe bajo a sus aspiraciones.

Massa también apunta a frenar a Cristina por una sencilla razón: sus primeros análisis de la elección arrojan que los 6 puntos que resignó respecto a 2015 fueron a Cambiemos.

“La gente que eligió una nueva fuerza hace menos de dos años no puede aceptar que votó mal y elegirnos a nosotros”, se escuchó en la reunión de anoche entre diputados massistas y su jefe.

Por lo tanto, limitarán los ataques a Macri, un vicio de los peronistas que lo acompañan. “La única vez que nos fue bien, fue cuando enfrentamos a Cristina”, aceptaban.

Margarita Stolbizer, activa en la reunión de legisladores de ayer, empezó a materializar esa estrategia: defendió el polémico escrutinio provisorio y este mediodía avaló el inicio del juicio político al camarista Eduardo Freiler, protegido por el kirchnerismo. Convertido en el rival de todos.

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