Estos dos tucumanos lavan autos a cambio de juguetes para los pibes de la costanera

465   18/08/2017 Lopez Jorge

Carlos Carabajal y de Roberto Lescano son amigos desde chicos, del barrio. Ellos trabajan lavando autos en el parque 9 de Julio. A horas del Día del Niño llevan adelante una campaña simple, pero con sentido: lavan autos a cambio de un juguete para los chicos que viven en La Costanera norte, una de las zonas con más carencias de la ciudad.

“Anduvimos mucho tiempo en la calle, en malas cosas… Es un barrio marginado y nadie ayuda hasta el día de hoy. Así crecimos y luego encontré el trabajo de lavacoche”, contó Carabajal, de 35 años.
Carlos terminó de repasar con un trapo la chapa del último auto que lavó en una de las calles internas del parque 9 de Julio. A su lado, Roberto lo acompañaba para sostener esta iniciativa. El domingo repartirán en ese barrio todo lo que junten. “Roberto era lustrador y ahora me ayuda con todo esto que estamos haciendo”, contó Carabajal.
Los dos hombres se pusieron al hombro esta iniciativa por segundo año consecutivo. “El año pasado me propuse una misión. A mí me gusta ayudar a los chicos, porque cuando nosotros lo fuimos, estuvimos en familias con muchos hermanos y nuestros padres no tenían trabajo para poder darnos con los gustos. Era el Día del Niño y veíamos que a los otros (chicos) les regalaban un bicicleta y a nosotros un pantalón o una remera. Igual estábamos conformes, porque no teníamos nada”, recordó.

“En nuestro barrio corre la droga mucho más ahora que antes y hay varias persoans que son padres solo porque engendraron a sus hijos. Se dedican a drogarse, engendran hijos y los dejan en la calle”, añadió.

Carlos Carabajal y de Roberto Lescano son amigos desde chicos, del barrio. Ellos trabajan lavando autos en el parque 9 de Julio. A horas del Día del Niño llevan adelante una campaña simple, pero con sentido: lavan autos a cambio de un juguete para los chicos que viven en La Costanera norte, una de las zonas con más carencias de la ciudad.

“Anduvimos mucho tiempo en la calle, en malas cosas… Es un barrio marginado y nadie ayuda hasta el día de hoy. Así crecimos y luego encontré el trabajo de lavacoche”, contó Carabajal, de 35 años.
Carlos terminó de repasar con un trapo la chapa del último auto que lavó en una de las calles internas del parque 9 de Julio. A su lado, Roberto lo acompañaba para sostener esta iniciativa. El domingo repartirán en ese barrio todo lo que junten. “Roberto era lustrador y ahora me ayuda con todo esto que estamos haciendo”, contó Carabajal.
Los dos hombres se pusieron al hombro esta iniciativa por segundo año consecutivo. “El año pasado me propuse una misión. A mí me gusta ayudar a los chicos, porque cuando nosotros lo fuimos, estuvimos en familias con muchos hermanos y nuestros padres no tenían trabajo para poder darnos con los gustos. Era el Día del Niño y veíamos que a los otros (chicos) les regalaban un bicicleta y a nosotros un pantalón o una remera. Igual estábamos conformes, porque no teníamos nada”, recordó.

“En nuestro barrio corre la droga mucho más ahora que antes y hay varias persoans que son padres solo porque engendraron a sus hijos. Se dedican a drogarse, engendran hijos y los dejan en la calle”, añadió.
“Hay muchos chicos que no tienen la oportunidad de recibir un regalo”, acotó Lezcano, quien trabajó de lustrín durante muchos años en el centro de la ciudad.

La campaña
“La gente trae el juguete y se va contenta con el auto limpio. Nuestro corazón queda contento también, porque sabemos que vamos a recibir la sonrisa de un chico”, resaltó Carabajal. A la iniciativa también se sumaron Martín, Alejandro y Gabriel Carabajal, hermanos y un sobrino, de Carlos.

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