Caso Nisman - Lagomarsino

Nisman me dijo ‘tengo miedo por las chicas

El técnico informático que le prestó el arma ejecutora al fiscal brindó una conferencia de prensa. “Nisman me dijo que tenía miedo de tener razón”, contó.

175   28/01/2015 Gastón Banegas

El especialista en informática Diego Lagomarsino, de 38 años, habló esta tarde en conferencia prensa, junto con su abogado Maximiliano Rusconi. Buscó defenderse de las imputaciones y acusaciones en su contra, realizadas tanto por los canales oficiales de la Justicia como por la propia presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

El imputado por prestarle un arma al fiscal Alberto Nisman negó en varias oportunidades, junto con su familia, ser un agente de los servicios de inteligencia. Sin embargo, no pudo explicar porqué una persona encargada de realizar trabajos de backup digitales era portador de un arma y cobraba uno de los salarios más alto de las Fiscalía Especial AMIA (40 mil pesos).

“No estoy bien, les agradezco que hayan venido. La fiscal me pidio que no hable con ningun medio”, fueron sus primeras palabras en la conferencia de prensa. Luego comenzó a narrar lo ocurrido el sábado 17 de enero, cuando acudió al departamento de Nisman en el complejo Le Parc de Puerto Madero: “el sábado en mi casa, me suena el telefono y me aparece una llamada privada -que yo no escucho- a las 4.26, y vuelve a sonar y atiendo”, dijo.

“Era Nisman diciendo ‘por favor, podés venir’. No era infrecuente que el me diga vení. Me vestí y fui a Puerto Madero. Llego a su casa, me identifico en el porton que queda mas cerca del río. Hablan con alguien arriba y me autorizan el acceso, como normalmente. Subo, me abre el la puerta, me hace pasar. Sobre la mesa del living había mucha documentación. Me llamaba la atención que había cuatro resaltadores amarillos. Por adentro pensé ‘yo use cuatro en toda mi carrera'”, contó Lagomarsino.

El técnico también sostuvo que el fiscal le dijo “Estoy con más miedo de tener razón que de no tenerla”. Luego le preguntó si tenía un arma. “Me dejó totalmente mal parado. Imagínese si su jefe les pregunta eso. No lo podía creer. Lamentablemnte le dije que sí. Le pregunté para qué la querés y me dijo ‘en realidad tengo miedo por las chicas’. Le dije vos tenés seguridad y me dijo ‘ya no confio ni en la custodia'”.

Lagomarsino continúo y afirmó que el fiscal se quebró y le preguntó “¿Sabés lo que es que tus hijas no quieran estar con vos por eso?”. “Le dije, ‘mirá, es un arma vieja’, y me dijo ‘es para llevar en la guantera por si viene un loquito y me dice traidor hijo de puta. Es el único favor que te pido y vos no lo haces’. Accedí, salí y me fui a casa”.

“Mi mujer me vio mal, me vio pálido. Y me quede tomando mate o café y a las siete en privado me llama Nisman para preguntarme ‘¿encontraste eso? Dale, por favor’, y cortó. Junto las partes del arma y voy para Puerto Madero. Esta vez estaciono sobre la calle principal pero mas atrás. Me vuelvo a anunciar. A la ida no estaba la custodia y se lo dije. La segunda vez, veo un coche de la custodia, para mí todos los custodios se llamaban Benítez, por que él siempre hablaba con Benítez. Alcancé al custodio y subimos juntos y me pregunta ‘¿qué pensás del 4G?’. Y le dije, ‘si no van a poder hacer andar el 3G, menos el 4G’.Sale Nisman con un sobre color madera, y se lo dio y el custodio se va”, continuó.

“Yo entro y estaba muy shockeado todavia. Me hace pasar al living. Le pido un café y me dice, preparátelo vos. Me tomo el café y yo no soy experto en armas pero la persona que me enseño me mostró las reglas de seguridad, como cargarla, y como descargarla, y le trasmití eso. Le explique la regla básica de seguridad y él hizo toda la operatoria. En un momento me dice ‘termina todo esto y yo te la devuelvo’. Me había dicho ‘si es vieja no te preocupes, en una semana compramos una’. Le dije de tener la tarjeta roja, y me dijo, ‘no me van a parar, soy fiscal’. En la primera visita le pregunté si tenía portación y me dijo, ‘por supuesto, soy fiscal’. Salí por el frente. Llega el ascensor con cinco personas adentro. Lo saludé y me subí al ascensor. Bajo en la planta principal y me voy. Voy a buscar mi vehículo, encaré la autopista y llegué a mi casa. El domingo, voy al supermercado y tipo 11 le mando un mensaje: ‘¿Estás mas tranquilo ahora?’ Nunca me lo contestó”.

Los antecedentes. “Sinceramente estoy destruido. Lo único que puedo decir es que no soy de la SIDE. Laburo como mucha otra gente normal. Ni sé dónde queda la SIDE”, aseguró hace días en una entrevista exclusiva para revista Noticias.

“Nisman me defraudó”, afirmó a sus conocidos esta semana, según consignó la publicación. Lagomarsino había sido presentado a Nisman por un juez al que le prestaba servicios informáticos. Su nombre ingresó de lleno en la causa por la muerte de Alberto Nisman, que investigan la fiscal Viviana Fein y la jueza Fabiana Palmaghini, cuando se supo que el arma desde donde se efectuó el disparo que terminó con la vida de Nisman salió de una pistola Bersa calibre 22 que le pertenece.

Lagomarsino nombró en las últimas horas a Rusconi como su defensor en la causa. El letrado ya tomó contacto esta mañana con el expediente en la fiscalía de Fein. Rusconi es reconocido penalista que fue fiscal general de la Procuración General de la Nación, coordinador de la Unidad Fiscal para la Investigación de Delitos Tributarios y Contrabando (UFITCO), representante del Ministerio Público en la Comisión de Prevención del Blanqueo de Capitales y hasta consultor de las Naciones Unidas.

Lagomarsino y Rusconi estuvieron este martes reunidos durante cinco horas, en donde el técnico le dio detalles de lo ocurrido el fin de semana en que Nisman apareció muerto. Según comunicó la Procuración General, Lagomarsino quedó imputado por haber facilitado el arma que fue encontrada a metros del cadáver de Alberto Nisman.

Su accionar podría configurar un delito teniendo en cuenta que el Código Penal castiga con hasta seis años de cárcel al que entregue “un arma de fuego” a quien no acredite que es “legítimo usuario” y Nisman tenía el permiso vencido.

En una entrevista al diario Página/12, una jueza amiga de Lagomarsino -cuyo nombre no fue dado a conocer por el matutino- dijo en nombre del imputado que el fiscal le pidió el arma “por seguridad de las chicas”, en alusión a sus hijas, ya que temía que circulando por la calle alguien lo identificara, le gritara “traidor” y lo agrediera “con un palo”. Aseguró además que sabía que el ex espía Antonio “Jaime” Stiuso le habría recomendado al fiscal que “tuviera cuidado con su custodia”. Lagomarsino dijo que lo visitó al fiscal, que lo vio trabajando con papeles que supuso estaban vinculados con la denuncia por encubrimiento que involucraba al Gobierno, observó el detalle de los resaltadores amarillos y describió que de pronto Nisman le preguntó: “¿Vos tenés un arma?”.

El acusado asegura que el empleado se retiró del edificio y volvió aproximadamente a las 20.30 del sábado con la pistola desarmada en tres partes guardada en su mochila. Nisman preveía guardar el arma en la guantera del automóvil en el que se desplazaba, según relató Lagomarsino que le indicó el difunto fiscal.

Cristina Kirchner, en su mensaje por cadena nacional del lunes pasado, apuntó también directamente a Lagomarsino, tras subrayar en cuatro ocasiones la “intima relación” con mantenía con el fiscal de la causa AMIA, además de vincularlo al Grupo Clarín mediante su hermano que trabaja para un estudio de abogados cuyo cliente es el multimedios. “Esta persona es un feroz opositor al Gobierno, pudimos ver en su Twitter las groserías… Esos agravios e insultos de tinte machista dirigidos a la persona de la presidenta de la República”, señaló la jefa del Estado en su mensaje en referencia al imputado.

Pero las acusaciones en contra de Lagomarsino no terminaron con las indirectas observaciones de la Presidenta. Si bien los padres del técnico informático aseguraron que “no es agente de inteligencia”, José Iglesias, padre de uno de los jóvenes fallecidos en la tragedia de Cromañón, afirmó en diálogo con Tiempo Argentino haber reconocido al imputado como el joven que se presentó como “aficionado a la fotografía” para registrar un acto de los familiares de las víctimas. Las sospechas recayeron sobre él cuando al momento de permitirle ver las imágenes aseguró “tener un problema” en su cámara.

Fuentes con información a la causa aseguran que Lagomarsino fue la última persona que vio con vida al fiscal Nisman. Trascendió además que no se encontraron imágenes de las cámaras de seguridad que lo muestren retirándose en la tarde del sábado, sin embargo, el asegura que lo vieron un grupo de mujeres al retirarse en el ascensor. Lagomarsino, quien intenta contactarse con esas pesonas, comentaría hoy pasadas las 15, entre otros detalles, cómo busca establecer su coartada para evitar una nueva imputación.

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