El Monaco eliminó al Manchester de Guardiola

226   15/03/2017 Lopez Jorge

El Manchester City no supo administrar la ventaja de la ida y se despide de la Champions, en los octavos de final, contra todo pronóstico (3-1). Dos tiempos, uno para cada uno, aunque en el peor trance del Mónaco supo aprovechar un error de los visitantes para anotar el tercero, obra de Bakayoko, para sentenciar las expectativas de Guardiola , que avisó en la previa de lo complicada que sería la vuelta.

Se exhibió el Mónaco ante un City atenazado, desdibujado e inofensivo. No se encontraron los ingleses ante su rival, desatado y eléctrico durante un primer tiempo en el que hizo lo que se le pedía en noventa minutos. Frunció el ceño Guardiola, impactado por un arranque brutal de los del Principado, alegres con el balón e intensos en la presión para generar dudas a los celestes, incapaces de guardar la renta. Ni la ausencia de Falcao mermó a los locales, acelerados en sus ataques, siempre vertiginosos. No respondió el City ante la adversidad, desenmascarado cuando le falló la idea inicial. No tienen plan de contingencia los pupilos de Pep, siempre expuestos a lo tradicional.

Incluso ante un Caballero agigantado y protector los visitantes se mostraron inferiores, minados en el aspecto mental. El guardameta argentino salvó a los suyos en la primera llegada del Mónaco, pero no pudo hacer nada cuando Mbappé desvió con la punta de su bota derecha un centro raso de Bernardo Silva (7’). El tanto encendió al Louis II, más cerca de una gesta que se creía posible. Así rompieron los monegascos la racha de tres partidos invictos del City, con dificultades para trenzar más allá de su parcela de juego. Les ahogó el cuadro de Jardim, castigando la salida de balón de su oponente, limitado e impreciso cuando se asomó a terreno ajeno.

El Mónaco hilvanó con facilidad, dirigido por un Silva magistral, siempre con el desequilibrio como herramienta fundamental de su fútbol. No consiguió frenarle el City, cargado de dudas ante el baño que estaban recibiendo. A penas discutió el dominio el cuadro de Guardiola, que por primera vez a lo largo de la temporada se fue a vestuarios sin disparar al arco de Subasic. Relució el dinamismo de los rojiblancos y su organización colectiva mientras el City se olvidó de competir, poco fieles a la idea de atacar para defender el marcador que traían de la ida. El mazazo, sin embargo, se acentuó superado el ecuador del primer tiempo, cuando el Mónaco volvió a elaborar para anotar el segundo gol, obra de Fabinho, que fusiló a Caballero al llegar desde la segunda línea y conectar un disparo potente (28’).

Dos tiempos distintos

Media hora le bastó a los locales para conseguir su objetivo, clasificados temporalmente al tiempo de irse a vestuarios. El descanso, no obstante, revitalizó al City, que a falta de fútbol le puso pasión, nervio y carácter. Rescató Guardiola parte de la confianza de sus hombres, a quienes les restaba un tiempo entero para anotar un gol que les clasificara. Se reactivó Sterling a base de carreras, despertó Agüero y el equipo infringió algo de temor. El delantero argentino, sin embargo, no atinó ante las tres ocasiones de los británicos. Llegaron prácticamente seguidas, aunque ninguna besó las mallas. Todas con el ‘Kun’ como protagonista, tarde en la primera, impreciso en la segunda e impedido en la tercera por un fiable Subasic.

El gobierno del choque fue cosa de Silva. De Bernardo en la primera mitad y de David en la segunda, surtidor de las distintas ocasiones de un City que falló otras dos. Una de Sané, que se quedó sin ángulo, y otra, de nuevo, de Agüero, frustrado ante el arquero local. Cambiaron las tornas, exigidos los del norte de Inglaterra a luchar por un gol que les metiese en los cuartos de final de la Champions. Mereció el acierto como compensación al esfuerzo y lo encontró el Sané, al empujar a la red un rechace de Subasic a tiro de Sterling (70’). Parecía estabilizado el City, premiado con lo que necesitaba, pero lejos de firmar la rúbrica el Mónaco se levantó y, a balón parado, Bakayoko desnudó a Kolarov para firmar el 3-1 y eliminar a Guardiola de la Champions.

Le fichó el City en verano para imprimir un sello propio, pero ante el primer obstáculo serio de la temporada quedó apeado de la máxima competición continental. Pellegrini dejó aquel equipo en semifinales la temporada pasada, Pep no pudo pasar de octavos ante un Mónaco que hizo saltar la sorpresa. Como el Barça la semana pasada, los del Principado demostraron que todo es posible. Incluso cuando la gesta parece inalcanzable.

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